La Refinería
Señor director:
Reactivar el proyecto de venderle al Estado venezolano, a través de Petróleos de Venezuela, el 49% de las acciones de la Refinería Dominicana de Petróleo, es la mejor noticia económica que puede recibir el país en estos momentos, pese a las objeciones de algunos sectores empresariales y a las voces interesadas de determinados políticos.
La verdad monda y lironda es que la Refinería Dominicana de Petróleo, construida por la empresa japonesa Marubeni en el segundo mandato constitucional de Joaquín Balaguer, y manejada a su antojo por la poderosa firma angloholandesa Shell Petroleum, nunca pasó de ser un modesto alambique, como en su día la calificó ese gran estadista que el profesor Juan Bosch, y hace tiempo que es incapaz de atender los requerimientos de combustibles del país.
En la actualidad, importamos más del 60% de las necesidades de los derivados procesados del petróleo, y el Estado carece de los recursos en dólares y de la capacidad técnica de que dispone Venezuela, para proceder a modernizar la dichosa Refinería para que pueda responder a las necesidades de nuestro sostenido crecimiento económico.
Siendo Venezuela nuestro principal acreedor, gracias a los créditos blandos a través de Petrocaribe, para la importación de hidrocarburos, lo lógicos es que el socio para poner al día la Refinería sea Venezuela.
Los dominicanos no podemos dejarnos confundir con el cuento de que el gobierno bolivariano es enemigo de la empresa privada.
Lo que tenemos que pedir es que la venta se haga con la mayor transparencia posible, cosa que sabemos ocurrirá en una negociación en la cual se involucrará personalmente el presidente Leonel Fernández, quien viajará a Caracas para tales fines, próximamente, luego de su excelente participación en la versión latinoamericana del Foro Económico de Davos, celebrado el pasado jueves en Cartagena de Indias, Colombia, convocada para tratar el problema de la reconstrucción de Haití.
Nuestra dependencia petrolera de Venezuela, está determinada primero por la geografía, ya que es nuestro proveedor más cercano, y segundo por la economía, pues nos concede precios y créditos preferenciales que no vamos a encontrar en otra parte, licitemos o no la venta. Exhortamos a seguir adelante las negociaciones.
Atentamente,
Julio César Jerez Whisky
Santo Domingo

