El Semma
Señor director:
El pasado 2 de diciembre, ejecutivos del Seguro Médico de los Maestros (Semma) y dirigentes de la Asociación Dominicana de Profesores, ADP, se reunieron con maestros de la Zona Norte en el politécnico Santa Ana. El propósito de la asamblea era explicar lo inexplicable respecto al Semma, a punto de colapsar por problemas económicos y gerenciales sin precedentes. Esos representantes, por más esfuerzos que hicieron no convencieron a nadie, y pésimo le fue al último expositor, porque la mayoría de los maestros abandonaron la asamblea con visible indignación, y de los pocos que quedaron se ganó un gran abucheo. No era para menos. Esos facilitadores muy bien saben que la crisis del Semma no se resuelve con tácticas dilatorias y retóricas de aburguesados.
La deuda crece en espiral y la crisis la cargamos a cuestas los afiliados, mayormente maestros y dependientes, a pesar de las reiteradas promesas de soluciones del ministro de Educación.
Parece que la prioridad de Melanio Paredes es remozar la sede del Ministerio, para acomodarse él, y los asegurados, muy bien, gracias, pasando las de Caín, y sin saber cuanto tiempo más tendremos que esperar para que mejoren los servicios, principalmente el de las farmacias que le cerraron el crédito a la ARS Semma por falta de pago. ¿Que hacen los gerentes financieros con los 165 millones que reciben al mes, por los descuentos de la Seguridad Social?
Los educadores, con representantes así, no necesitamos más enemigos. Principalmente, para los jubilados y pensionados el Seguro Médico es una necesidad medular.
Algunos achacamos su actitud a que ellos tienen disponibles las mejores clínicas del país para resolver sus problemas de salud y de ñapa pueden viajar al exterior.
Cualquier día por venir, los maestros nos tiraremos a las calles, para decirles no a los abusos, las humillaciones y la falta de equidad, que solo no inmuta a los funcionarios de educación y dirigentes de ADP que tienen todos sus problemas resueltos.
Además, ellos pertenecen al grupo de los fanáticos veleidosos de este gobierno, que tanto hablan de progreso, aun a sabiendas de que no es ni remotamente posible con un sistema educativo e instituciones afines y no afines inmersos en un marasmo que parece no tener fin.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez
Santo Domingo

