Juventud y crimen
Señor director:
En estos momentos que han acontecido hechos de sangre que involucran jóvenes, la respuesta de combate hacia este flagelo no se vislumbra lejano en el horizonte, está en las manos de la sociología.
Esto implica que la sociología debe estudiar las condiciones de la realidad social que predeterminan el destino final de los esfuerzos que se hacen a través del sistema jurídico.
Son esas precondiciones de demografía (natalidad, mortalidad, crecimiento relativo, estructura relativa de edades) vivienda, sanidad, educación, condición de cambio social y económico y otras, el estilo general de vida.
La ideología prevaleciente del sistema jurídico dominicano, debe ubicar de manera ética en los sectores de la juventud estas variables, las cuales, puestas en el marco de una planificación total, nos permitirán ubicar el derecho de los menores en la sociedad.
Esto no se logrará mientras no sean manejados los criterios adecuados. Se mantiene en estos momentos el populismo mediático. Ciertos comunicadores enganchados, que han estudiado abogacía después de viejos, hablan de aumentar el régimen sancionador del Código del Menor, sin buscar las verdaderas causas de este problema.
El meritísimo magistrado Jorge Antonio Subero Isa, con su vocación de impartir una sana administración de justicia, expresa que la modificación debe hacerse en consonancia a las convenciones internacionales, pues si el legislador modifica de una manera maniática, sin ir a los principios constitucionales y orígenes del problema, esto llevaría aumentar el comportamiento criminal en los jóvenes.
La doctrina internacional con relación a la delincuencia juvenil, ha sido clara en tipificar. Se deviene delincuente porque se adquiere otra forma de conducta, mediante exposición al modo de conducta y por participación en el grupo en el cual este tipo de comportamiento ha sido institucionalizado.
En un país en el que hace poco unos jóvenes escaparon de un centro de rehabilitación, conviene llamar a luchar por el fortalecimiento de nuestras instituciones.
Es el fortalecimiento institucional la única vía para llegar a tener un verdadero estado de derecho.
Atentamente,
Lic. Giovanni Morillo
Santo Domingo

