Opinión

Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

Los valores

Señor director:

Mucho se ha hablado en este país de la necesidad de una educación en valores, y, para estas fechas, las declaraciones de funcionarios y de personas de diversas esferas, son abundantes, advirtiendo sobre la necesidad de que las personas sean educadas en valores. Pero es necesario que los adultos mayores eduquemos también con el ejemplo.

Los padres que predican honradez a su hijo o hija, pero son beneficiarios de fraudes y malas acciones, andan en malas compañías y practican el oportunismo, no pueden educar en valores, aunque asistan puntualmente a misa o a alguna casa de cultos. Los maestros que no cumplen con sus deberes, tampoco pueden hacerlo, aunque en el aula repitan que hay que ser honestos.

Ahora, está sobre el tapete el tema del embarazo en las adolescentes, y se sabe que, por mucha prédica que reciba una adolescente, si no tiene un hogar que vigile su conducta, si no tiene un seguimiento responsable por parte de sus tutores y maestros, fácilmente se decide por iniciar su vida sexual antes de lo aconsejable y el embarazo es una consecuencia de ello.

La honradez tiene muchas facetas y los jóvenes la conocen solamente si son puestos en contacto con ella, si pueden verla en sus mayores, si pueden palparla en un entorno social que critica la falta de valores y que trata, cada día de enderezar lo que luce torcido.

El clientelismo político, la compra y venta de voluntades y la autoridad ejercida sin principios, han hecho mucho daño a las nuevas generaciones y han impedido que nuestros jóvenes tengan un referente moral.

No podemos continuar por ese camino. Aquí se predica algo mientras se busca la forma de practicar el engaño y de hacer todo lo contrario.

En estos tiempos, cuando se acerca la Semana Santa y los obispos y sacerdotes repiten que es tiempo de reflexión, hay que poner estos temas encima de la mesa, que sean tratados en hogares y escuelas, aunque esto genere críticas a quienes son puestos delante de nosotros como paradigmas.

La escuela y el hogar son centros de educación, pero lo es también el resto de la sociedad. Y la mayoría de nosotros queremos vivir en un ambiente limpio y tranquilo. De eso no hay duda.

Atentamente,

Rafaela D. González

Santo Domingo

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación