Sueldos de los maestros
Señor director:
Los maestros están pidiendo que les sea duplicado el salario base, y hay quienes no entienden que es un abuso la oferta de 1300 pesos de aumento que hace el Ministerio de Educación, mucho más después del paquetazo fiscal.
Quienes tanto exigen saben que los docentes, con los sueldos devengados no resuelven sus necesidades básicas. El sueldo base no llega a 9,000 pesos. Ella sí pudo agenciarse 110,000 pesos más, y tiene unos coristas que entienden que el aumento del 4% debería ser para la construcción de aulas.
Es envidiable la prerrogativa de los ministros de diligenciarse el sueldo que les apetece. Los integrantes del Congreso para el Progreso la casta más privilegiada del país, emiten opiniones absurdas, porque ellos viven como reyes mientras sus representados pasan el Niágara en bicicleta. Aquí para adquirir una curul solo hay que tener mucho dinero para comprar votos, por eso en nuestro Congreso hay legisladores con lenguas que funcionan primero que el cerebro.
Esos pésimos se oyen opinando acerca de esa área medular que es la educación. Los docentes y los estudiantes son los actores principales del proceso enseñanza aprendizaje. Es necesario que haya aulas decentes, pero también los sueldos de los docentes deben ser mejorados para poder exigir calidad. Las autoridades educativas que no finjan ignorancia, pues saben que la Ley General de Educación establece los mecanismos para sacar a los maestros incompetentes.
Las evaluaciones son pertinentes, pero deberían iniciar arriba, porque los únicos estamentos educativos no dirigidos por maestros politiqueros del PLD son algunas escuelas públicas y no han podido convertir en comités de base del partido las dirigidas por religiosos.
El PLD llegó al poder en 1996 y unos camuflados de maestros dividieron a los profesores por politiquería y comenzaron a desalojar de los centros y de las oficinas a quienes no eran sus acólitos y hasta los sin militancia partidista fueron declarados no gratos. No entendieron que solos no podían con la educación, por ser un problema de todos. La falta de motivación, las injusticias y la crisis hicieron colapsar la calidad. Ojalá el gobierno entienda que es ardua la labor para sacar a la educación del marasmo y que los maestros motivados económicamente y tratados con equidad por sus superiores pueden realizar una labor buenísima.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez.
Santo Domingo.

