¿Dictador?
Señor director:
Tras casi medio siglo, resuena en ya ancianos oídos el eco de aquel grandioso epifonema de Juan Bosch al tomar posesión: Mientras yo sea presidente de la República Dominicana, no perecerá la libertad y así fue hasta el deshonroso final de su mandato.
Sin el cumplimiento de este aforismo político, el PLD y el presidente Leonel Fernández, carecerían de razón de ser. Y sobrevendría un caos político que no dejaría títeres con cabeza.
Es verdad que, de acuerdo con la nueva Constitución, que arrastra elementos de las anteriores, nos rige un sistema democrático basado en un presidencialismo extremo pero orgánicamente formal y políticamente aceptable. ¿Recuerdan que Leonel quería despojarse de trabas del Articulo 55? Las chiquitas
Si Leonel se mantiene dentro de los contornos de Balaguer (que otros le achacan y él acepta) la República democrática puede continuar el desarrollo.
Balaguer decía a sus intimos: un solo hombre debe gobernar. Llamaditas al presidente de la Suprema Corte, hoy mas endeble que nunca; recaditos al presidente del Senado; ordencitas al Secretario de las Fuerzas Armadas; breves encuentros con el Jefe de la Policía. Todo lo demás, que siga su curso democratico.
Pero nada, por ejemplo, de censuras previas: basta con almuerzos a los directores en Palacio y pensiones para los mas viejos, con Rafael Núñez a la cabeza.
Nada de escarceos con la propiedad y la empresa. Basta con registrar exoneraciones (aun contra Camilo y contra Juan) y premios a la competitividad.
Para qué afanarse si se sabe dueño del poder. Para qué socializar la economía si tiene al genio de Valdez Albizu y la pericia del primo Vicente y la seriedad de Daniel Toribio.
Bosch creó el PLD para servir a los pobres. Por eso se invierte en la inversión extranjera para crear puestos de trabajo en democracia. Y para la subsidiaridad solidaria: la Solidaridad de Rafaelito.
¿Socialismo para que? ¿Para que el pueblo pase hambre sin libertad como en Cuba? ¿Para destruir una rica chequera de recursos naturales como en Venezuela? No. ¿Espejo de Honduras o Nicaragua? Y para que los dominicanos pobres pasen a ser miserables? No.
¿Para que adiestrar un cuerpo represivo que renueve la tortura y los asesinatos de la Era y el repudio internacional? No.
Democracia presidencialista con libertad.
Atentamente,
Lic. Francisco Dorta-Duque
Santo Domingo

