Villa María en peligro
La comunidad de Villa Maria está en pie de lucha ante el abuso de poder e irrespeto a sus derechos. Una gigante estación de expendio de gas licuado de petróleo quiere instalar tanques en condiciones inapropiadas, y en los tamaños que a los dueños les convengan mas, sin tomar en cuenta al vecindario y menos a la ley.
Amenazados por el peligro como han estado otras veces, les han hecho frente pacífico y civilizado a los propietarios de aquella grande casa de expendio, ubicada en el perímetro Padre Castellanos, Josefa Brea, Luis Reyes Acosta y Yolanda Guzmán, al norte de la ciudad capital.
Ley en manos, han movilizado a los organismos correspondientes.
Como la ley está de su parte y los organismos correspondientes les han prestado la debida atención, cabe esperar que el barrio saldrá ganancioso. Así ha de ser después que sus habitantes se han investido de inusitada valentía y han rechazado los sobornos que han servido de exitosa estrategia a ciertos grupos.
Villa Maria tiene razón a cuidarse y a luchar para minimizar las posibilidades de un nuevo incendio como los que ya han ocurrido.
La defensa individual y colectiva es un principio universal. Localmente, estos derechos están sustentados en la Constitución de la República Dominicana. En vez de malo es bueno, que otros barrios emulan a Villa Maria en este tipo de batalla a favor de un poco más de sosiego, de salud y de vida.
Lic. Santiago Martínez
Santo Domingo
Los precios
Como si de nada se tratara, ya han dispuesto subir la tarifa eléctrica, y hay que ser muy inocente para pensar que no subirán también los precios de muchos bienes y servicios.
Esto es así, porque muchos establecimientos trabajan con energía eléctrica o tienen que consumirla cuando están en operación, y esto, todo el mundo sabe que siempre terminan pagándolo los consumidores.
Los comerciantes se arriesgan a vender menos, pero no van a asumir los costos. Prefieren el beneficio inmediato a la preservación del negocio. Como siempre, creen estar vacunados contra la quiebra.
Esto significa que muchos de ellos van a subir los precios y a ganar más y otros van a quebrar por falta de clientes.
Al Gobierno y a los empresarios, parece que esto no les importa, pero lo cierto es que se crea desempleo y se disminuye el poder adquisitivo, y esto perjudica a la población.
Lic. Danilda Cruz
Santo Domingo
