El deterioro
Señor director:
Hoy en día la tierra y el mar permanecen con vida pese a personas que se dedican a los trabajos científicos los cuales están al servicio de gobiernos de naciones poderosas, cuyo interés es explotar los recursos naturales en procura de mayor riqueza, sin tomar en consideración los daños que le ocasionan al planeta.
Esta gente sin alma no toma medidas que fortalezcan el ecosistema y eviten la degradación de la biósfera, ya que en su accionar práctico solo piensa en llenar sus bolsillos.
No es posible que naciones que creen y promueven la fe en Dios, no importanticen y respeten sus obras supremas, entiéndase los mares, la tierra , el aire y la luz.
Si bien es cierto que instrumentos sofisticados que han sido colocados en el espacio han sido de gran ayuda para mejorar la calidad de vida, no menos cierto es que muchas veces estos mismos satélites, radares y naves, ponen en peligro a todos los seres vivos, a consecuencia de los gases tóxicos.
Esta acción criminal se evidencia en el hecho de que la capa de ozono se debilita debido a los inventos del hombre, afectando los mares, las placas de la superficie y el aire, provocando cambios climáticos de impredecibles consecuencias.
Para sólo citar algunos ejemplos, ahí están los continuos terremotos que han ocurrido en distintos países de todos los continentes, el plomo en la sangre que presentan varias personas y que es generador de enfermedades graves, los frecuentes casos de cáncer en la piel, así como la gran variedad de virus gripales, muchos de ellos no conocidos anteriormente.
La exploración del yacimiento petrolero bajo el mar en el Pacífico de México, por parte de la compañía British Petroleum, ha provocado un derrame de petróleo de 300 kilómetros cuadrados de mar, muriendo así millones de especies de peces y crustáceos.
Ese derrame de petróleo en el golfo de México ha ocasionado a la compañía British Petroleum, pérdidas diarias de 5 mil barriles de combustible, de manera que quienes pretendan proseguir con ese estilo de explotación de los yacimientos que figuran dentro del mar, tendrán que actuar con mucha cautela, y más aun cuando no se conocen estrategias efectivas de prevención para evitar castástrofes de este tipo, que, por demás, perjudican a mucha gente.
Atentamente,
Isaías Peguero Corporán
Santo Domingo

