Un proceso
Señor director:
Desde temprano doy seguimiento al proceso judicial que involucra al licenciado Elías Wessin Chávez por supuestas anomalías en el uso de fondos públicos cuando este administraba en Bienes Nacionales.
A raíz de la primera audiencia el 1 de marzo, la cual fue reenviada para hoy, 19 de abril, la Cámara de Cuentas hizo publicar un escueto comunicado el 4 de marzo de 2013, dirigido a la ciudadanía en casi todos los periódicos de circulación nacional (ver el matutino Hoy, página 11a), con el cual se pretende responder a una serie de cuestionamientos hechos por Wessin Chávez, sus abogados y sectores independientes de opinión pública, a la presidenta de la Cámara de Cuentas, doctora Licelott Marte de Barrios, y a las auditorias en las que se sustenta el enjuiciamiento de marras.
En el comunicado, en uno de sus últimos párrafos, la Cámara de Cuentas dice: La Cámara de Cuentas cumple en comunicar a la ciudadanía que los informes de auditoría e investigaciones especiales que ejecuta hablan por la institución; por lo que nada ha de agregar que no sea lo que estos contienen sobre las entidades auditadas.
Como ciudadano y profesional de la comunicación que soy, no creo que sea tan sencillo. El asunto es grave, Wessin Chávez y sus abogados, Abel Rodríguez del Orbe y Marino Féliz, plantean serios cuestionamientos y acusaciones documentadas que lucen bien fundamentadas, (ver el vespertino El Nacional del 8 de marzo de 2013, página 37 y el matutino El Caribe del 2 de marzo, página 8), en donde el doctor Marino Féliz dice que la acusación a Wessin Chávez se debe a que la presidenta de la Cámara de Cuentas estaba interesada en que de los recursos del Estado se pagara una tierra a una sucesión por encima del valor real, ubicadas en el Cachón de la Rubia. Los tasadores del Estado dijeron que la referida tierra tenía un valor de 109 millones de pesos y la sucesión pretendía que le pagaran 500 millones, puntualiza el doctor Feliz.
Si vamos a ser honestos, sensatos y justos, esto se merece algo más que ese sencillo y sucinto comunicado, pues cuando viene a ver, como ha reiterado el buen colega y mejor amigo Leo Hernández, en este juicio bien pudieran intercambiarse los roles de acusados y acusadores
Atentamente,
José Vicente Calderón.
Santo Domingo.

