Era Miguel
Señor director:
El líder popular más grande de masas de la República Dominicana, José Francisco Peña Gómez, siempre les exhortó a sus compañeros ver más allá. Con mucho lamento, se nota que el partido blanco se deja confundir de nuevo de las personas que están en el poder.
Joaquín Balaguer siempre relajaba con el PRD, hoy lo hace el presidente Leonel Fernández Reyna, quien ha demostrado ser más astuto que sus adversarios, sabiendo ver más allá de la curva.
¿Quién no sabía que el candidato más vulnerable y más fácil de ganarle era el señor Hipólito Mejía? Muestra fehaciente es el discurso del presidente Leonel Fernández, cuando afirmó que esto no es cosa de jajá. En ese mismo momento les mostró a los perredeistas que el Partido de la Liberación Dominicana, PLD, había elegido su competidor.
Si observan la campaña de descrédito que le hicieron a Hipólito Mejía, era incompatible con cualquier otro candidato. La vida se nutre de realidades, así mismo es la política.
La triste realidad es que por la imposición de un candidato, el PRD permanecerá por 12 años fuera del poder, siendo un partido fundado en Cuba en 1939 y el que menos ha gobernado.
Los nuevos tiempos exigen a los actores políticos actuar de una manera diferente. Con mucha pena, el señor Hipólito no supo interpretar esta situación.
La majestuosa obra hacia la democracia de José Francisco Peña Gómez con relación a la posición que debía tener el PRD frente a los problemas nacionales en la década de los 70, afirmaba que la tarea inmediata del partido era fortalecerse, organizarse y divulgar un mensaje claro de sus intenciones como organización.
Este mensaje no fue interpretado por el candidato Hipólito Mejía, quien, al contrario, perdió su tiempo en criticar y no enviar un mensaje de propuesta al pueblo dominicano.
Esperamos que la familia perredeista a partir de este momento empiece a renovarse y a enviar un mensaje de la importancia del PRD en la democracia dominicana.
Atentamente,
Giovanni Morillo
Abogado

