Muerte de las utopías
Señor director:
Existe un despertar en la sociedad contemporánea, y la República Dominicana no está ajena a esta realidad. Vemos con expectación cómo nos hemos ido adaptando a los cambios. Gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) hemos asimilado esos cambios.
Hace 60 años se pensaba que los países con sistemas comunistas cambiarían el mundo. Pero hemos arribado a una nueva realidad: la muerte de las utopías. Parecería que no hay espacio para los sueños de redención de la humanidad.
Los sistemas comunistas tienen y tendrán su valor, a pesar del fracaso histórico experimentado. No han podido dar una respuesta definitiva a las necesidades materiales y espirituales del hombre. A pesar de ello, en nuestros países existen gobiernos con tendencia izquierdista como es el caso de Brasil, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Venezuela.
Si seguimos apegados al pasado, será imposible concentrarnos en el futuro. En definitiva, habremos asistido al desplome de todas las esperanzas, que los sistemas políticos pudieron generar. Estamos solos y nos queda anhelar ser independientes, ver mas allá, y no conformarnos. Debemos ser participativos: denunciar, reclamar los atropellos provenientes de cualquier expresión de poder. Integrarnos a las alternativas que nos ofrecen los avances tecnológicos y utilizarlas como medio de expresión, como es el caso de las redes sociales.
Naturalmente que también lleva como contrapartida la vigorosa integración y un ejercicio de control de los poderes públicos, como ha dicho Marco Marchioni (1999, Pág. 144) Necesitamos un estado fuerte, con una ciudadanía que sea un elemento de control real, que no delegue pasivamente y vote cada cuatro años.
Más del 30% de los dominicanos no quieren preocuparse por los grandes problemas nacionales. La construcción de una nueva sociedad debe estar sustentada en principios, en un sistema educativo regido por valores.
Una sociedad más justa sólo se construye con grandes niveles de conciencia. Sería el despertar de la conciencia dominicana. En la transformación de las sociedades el papel del sujeto es fundamental, como dijo Jean Paúl Sartre en El hombre y las cosas (1947, Pág. 38), El hombre nace libre, responsable y sin excusas.
Atentamente,
Tatiana Bastardo
Catherine García
Vanessa Mejía
Paula Benzo

