Hombres
Señor director:
A lo largo de la historia hemos tenido protagonistas que han inspirado a Hollywood, personajes de mitología no reales, héroes de los niños y grandes hombres que en su momento jugaron su rol y fueron piezas claves en un determinado proceso. No todas las condiciones se presentan de manera similar, siempre serán importantes los factores de tiempo y lugar, pero entre ellos existe un común denominador.
En la Republica Dominicana, después de la eliminación de la dictadura de Trujillo, muchos hombres sacaron su capital político por haber tenido la razón al enfrentar la tiranía y aspirar a una democracia. Ese proceso democrático ha sido una y otra vez lesionado, llevándonos a una revolución armada en 1965; proceso histórico en el cual cambiaron los actores.
Los líderes que sacaron mejor capital político, son los que tomaron las armas defendiendo al pueblo con valentía. Vuelve a ser cercenada la democracia y la voluntad popular, instaurándose un gobierno impopular en 1966, que realizó una contrarrevolución, la cual, a grandes líderes destacados en la revolución, y a importantes pensadores revolucionarios, los llevó al exilio, a la cárcel y hasta a la muerte. Quienes enfrentaron a Balaguer, se hicieron protagonistas de los nuevos tiempos.
Consignamos o afianzamos a partir de 1978 el pluripartidismo y la separación de los poderes y cuando el gobierno tuvo mayoría del Congreso hizo un uso racional de ese poder con una buena y relativa base moral. Hoy, nos enfrentamos a un nuevo proceso y una nueva forma de dominación. Este proceso neoliberal y mundialista hace a los ricos más ricos y a los pobres tan pobres que ya no tienen ni voluntad propia, y el mismo sistema ha hecho grandes inversiones para cercenar los valores, callando las críticas de importancia, referentes morales de la sociedad.
Necesitamos nuevos líderes con la capacidad de entender la nueva forma de dominación de los capitales sobre los que no tienen nada. Es un nuevo tipo de dictadura que inclusive está imponiendo los gobiernos. Identificar al enemigo es el primer paso, estudiar sus debilidades y trabajar en función del material humano que tenemos para crear los líderes que tendrán que surgir de este nuevo proceso. Ni serán todos los que están, ni están todos los que son, pero sí estarán los que deberían ser.
Atentamente,
Rafael Eddy Alcántara
Maryland, EU

