Impuestos y corrupción
Señor director:
¿Cual es el rol del Estado después de aprobados y recaudados los impuestos?
Se dice que el Estado procederá a crear mas impuestos, y uno de ellos será aplicado a los combustibles, como si no estuviesen ya demasiado gravados o como si no hubiese otras fuentes presupuestarias para gastos innecesarios e ilegales.
El Estado necesita impuestos para financiar la educación, salud, la seguridad social, salario a servidores públicos, y para eso hay que crear impuestos.
Pero cuando los impuestos se aprueban para financiar botellas, viajes oficiales, obras innecesarias como el Metro, y compra de yipetas, el dominicano común tiende a desconfiar. Algunos rechazan los impuestos y otros incurren en evasión fiscal.
La Constitución establece en su artículo 93 que es función del Congreso la creación de impuestos, y en su articulo 75, acápite 6, que todos debemos pagar impuestos. Si bien es cierto que estos dos artículos de la Constitución hacen que una ley impositiva no sea inconstitucional, el Estado, después de recaudar impuestos debe garantizar la buena administración e inversión de los mismos en virtud de artículo 75, acápite 6, parte in fine de la Constitución que establece: Es deber fundamental del Estado garantizar la racionalidad del gasto público y la promoción de una administración pública eficiente.
Pero con escándalos de Corrupción, nóminas CB y sobrevaluaciones, podríamos pensar que, si se garantiza racionalidad del gasto público, podríamos pensar que se busca una administración pública eficiente. Ninguna de las dos se está cumpliendo, por la indisposición gubernamental de respetar la Ley de Leyes.
El FMI exigió al Estado una administración más austera o crear más impuestos. Oocurre lo último, y sigue ocurriendo.
El acápite 12 del articulo 75 de la Constitución establece que debemos velar por el patrimonio público, y el artículo 22, acápite 5 nos permite denunciar a los corruptos en la Justicia. De aplicarse estos dos artículos constitucionales, así como el invocado previamente sobre la racionalidad del gasto público, podremos lograr que no se creen impuestos innecesarios.
Habrá entonces más transparencia en la ejecución presupuestaria, más pulcritud, más probidad, y mejor distribución de los fondos públicos.
Atentamente,
Alejandro Alberto Paulino V.
Santo Domingo

