Enfoque semanal
Señor director:
En la historia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, se puede hablar de un antes y un después de los gobiernos del presidente Leonel Fernández.
Para hacer valedera esta afirmación, sólo tenemos que referirnos a la inauguración, el pasado jueves, de la majestuosa extensión de la UASD para el Cibao Central, ubicada en Bonao, construida a un costo superior a los 1,400 millones de pesos.
La UASD vive su época de oro, y dispone de avanzados sistemas informáticos para incluso impartir docencia a distancia, además de modernas bibliotecas virtuales, lo que permite que se impartan carreras a tono con las exigencias de la economía globalizada.
Asistimos a la ceremonia inaugural por amable invitación de nuestro viejo amigo Pedro Romero Confesor, juez de la Suprema Corte de Justicia y meritísimo hijo de Bonao, quien pronunció el discurso de gracias a nombre de su comunidad.
El doctor Romero Confesor hizo énfasis en que esa extensión supera por magnitud a similares inauguradas por Fernández, haciendo un recuento histórico de la educación en su lar nativo, recordando que hasta 1950, para graduarse de bachiller había que ir a La Vega, que Bonao no contaba con un liceo.
La extensión de la UASD funcionaba muy precariamente en el local del liceo Plan de la Reforma.
Por eso hay que reconocer que el Presidente Leonel Fernández ha sido y será un propulsor del desarrollo de la ciencia y la tecnología a favor de la juventud estudiosa.
Cierto que la UASD no recibe el 5% del Presupuesto Nacional, como dispone una ley dictada en 1961, pero con tres mil profesores y más de 140 mil alumnos, es mucho el camino que se ha recorrido.
Están en proceso de terminación los locales que alojarán las extensiones de San Juan de la Maguana, Mao y Barahona, es muy cierto que se puede vaticinar que el proceso de la transformación de la educación superior.
Por la Presidencia de la República han pasado otros catedráticos de la UASD, como el doctor Joaquín Balaguer, el licenciado Rafael F. Bonelley y el doctor Salvador Jorge Blanco.
Pero ninguno ha dedicado tantos esfuerzos y preocupaciones para ver crecer a su Alma Máter, como el doctor Leonel Fernández Reina.
Y hasta el próximo domingo, con más Jerez y más Whisky.
Jerez Whisky
Santo Domingo

