Los Prados
Señor director:
Compartimos una carta enviada al alcalde Roberto Salcedo en relación con un viejo problema.
Señor alcalde:
Después de saludarlo deferentemente, paso a contarle la siguiente historia. Érase una vez que al lado del lujoso ensanche Los Prados había un pequeñito barrio que, por lo cerca que estaba de Los Prados, le decían Los Praditos. Sus moradores en su gran mayoría eran personas serias, trabajadoras y estudiosas, eso sí, eran todos muy humildes y de poquísimos recursos económicos.
En Los Praditos no había calles, solo callejones. Tampoco tenían agua, pero, para suerte de los moradores de este pobre barrio había un alcalde de nombre Roberto Salcedo que siempre mandaba camiones recolectores de basura, pero estos no podían entrar por los angostos senderos del pobre barrio. Entonces su gente tenía que sacar la basura a las calles.
Sus niños, sus ancianos, sus estudiantes y todos los que allí vivían, todos los días tenían que pasar por encima de toda esta basura para entrar a sus humildes viviendas, llevando toda esta contaminación con ellos. Muchos enfermaban y hasta morían por esta razón.
Entonces un gran día decidieron apelar al buen sentido humano y de colaboración de su alcalde Roberto Salcedo para que ponga en la entrada del pobre barrio uno o dos contenedores de basura, se lo pidieron con mucho cariño y mucho respeto y entonces esperaron con ansias la respuesta de este buen hombre.
Atentamente,
Nuris Rivas
Santo Domingo
Las madres
Señor director:
Si en verdad quieren celebrar el Día de las Madres, que lo hagan anunciando medidas para detener la ola de feminicidios que parece haberse desatado en este país.
No puedo pensar que a las autoridades no les importa. De hecho, veo que anuncian progresos, y a veces los progresos me parecen menos significativos de lo que dice la propaganda.
Como diría una conocida periodista, hay que aprovechar la ocasión para crear conciencia y sensibilizar en torno a esto.
Todos tenemos que colaborar para revertir esta realidad y que no siga creciendo el número de mujeres muertas a manos de maridos y exmaridos.
Atentamente,
Cecilia Saldívar.
Estudiante de Comunicación.

