Docentes
Señor director:
Recientemente, un programa sabatino de televisión, pretendiendo poner de relieve las deficiencias del sistema educativo, irrumpió con términos ofensivos llamándoles mediocres a los maestros. Juan Palomar de Miguel, en su Diccionario para Juristas define mediocre como palabra que procede del latín mediocrins. Entre los significados de esta palabra, señala: de calidad media, bastante malo. Palabras como ésta son usadas muchas veces con extrema ligereza, como es el caso al que nos referimos. Los testimonios se basaron en faltas ortográficas y de dicción en algunos profesores, incluyendo un universitarios. Esto fue suficiente para calificar y generalizar, y como si la realidad fuera tan simple. ¿Cuál fue el monitoreo realizado?
Esta palabra tiene un carga semántica bien negativa. Entiendo que no sólo el profesorado, sino todas las personas que hacen uso de la palabra deben tener cuidado.
No es la primera vez que personas en el uso del micrófono, se conceden el derecho de emplear palabras insultantes y despectivas sobre el profesorado, esto además de ser un a ofensa, deja ver una subestimación hacia ese colectivo. No conozco otro sector profesional que sea tan culpabilizado y hasta ridiculizado.
Nadie puede negar que hay deficiencias, pero no se corrigen denostando y humillando al profesorado, atribuyéndole incluso de la desidia de muchos jóvenes que no asumen sus responsabilidades académicas, y muchas veces hacen invisible el esfuerzo del profesor. Es famosa la expresión me quemó.
No se explica cómo es que la Asociación de Profesores, ADP, no hace mayor acto de presencia en los medios para así defender la dignidad y autoestima del colectivo profesoral.
La ADP debe encargarse de eso sistemáticamente.
De lo que ocurre en las aulas en términos de esfuerzo y dedicación debían hacerse muchos reportajes, recoger variados testimonios. De cara al nuevo año escolar y en nombre de los anhelos de que mejore el sistema educativo con la integración efectiva de todos los sectores y recursos esenciales, sigamos viendo al aula y al profesorado con la misma visión de Carmen Natalia Bonilla quien en el Himno de Graduación de su autoría, expresa: Noble enseña del aula bendita donde vierte el maestro su fe .
Atentamente,
Melania Emeterio Rondón
Santiago

