Impunidad
Señor director:
Una revolución requiere sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es defender, al precio de cualquier sacrificio, los valores en los que se cree; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad, es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia.
Republica Dominicana es un país con potencial para ser uno de los mas civilizados, y lo sería si la acción de los imperios que nos descubrieron y ahora nos influyen, hubiese sido más positiva. Estados Unidos expresa tanto respeto a la supuesta soberanía nacional solamente cuando se trata de defender los intereses de pueblo. Por ejemplo, en la lucha contra la corrupción y la impunidad rampante que nos agobia como nación, ya que no tenemos la integridad jurídica para procesar a los corruptos.
Los dominicanos estamos conscientes de que la influencia política y económica que tiene Estados Unidos de América en nuestra nación es contundente y muchas veces, con una decisión de (Capital Hill) Washington, la situación en la nación dominicana puede variar en forma contundente. ¿Entonces por qué razón Estados Unidos no toma cartas en el asunto de la rampante corrupción e impunidad que negativamente impacta en nuestro medio y sabotea nuestra débil imitación de una verdadera democracia? ¿Serán cómplices de los abusos sistemáticos de que nos hace víctimas el gran capital y el estamento gubernamental dominicano?
En varias acciones históricas, Estados Unidos ha interferido directamente en violación de nuestra soberanía y derecho de autodeterminación, pero solamente en perjuicio del pueblo y para fortalecer el establecimiento que abusa y maltrata al pueblo obrero y nacional.
De la misma manera que Estados Unidos respondió al llamado que le hicieron los empresarios y la clase millonarias del el país en el 1965, para que los rescatara de una revolución legítima, generada por las condiciones abusivas y por la explotación, que llegaron a saturar a nuestro pueblo, ahora consideramos justificado un pronunciamiento vigoroso desde Washington para frenar la crónica corrupción e impunidad que acaba con la existencia de las mayorías y les niega el acceso a servicios públicos importantes.
Atentamente,
Lic. Ricardo I. Tejeda.
Vicepresidente del MED.

