Ley de tránsito
Señor director:
En estos días se ha estado promoviendo un proyecto de ley para el transporte de pasajeros, propuesto y sometido por el joven diputado Tobías Crespo.
Quizás este legislador buscar solución, pero el proyecto debe ser estudiado. Hay que buscar las raíces de la crisis del transporte.
El diputado tiene que reunirse con todas las partes, no solamente con quienes se hacen llamar los protagonistas del transporte. Si no se hace desde ahora un programa de estudio, de evaluación, de investigación social y económica, de comportamiento vial y servicio al cliente, tendríamos una escuela nueva con malos maestros.
Si este joven diputado quiere casarse con la gloria, tiene que hacer un cara a cara con los verdaderos operadores de rutas, pequeños propietarios de guaguas, minibuses, carros de concho, con los choferes que tienen sus vehículos la gran mayoría destartalados, que son los que en verdad prestan el servicio a la ciudadanía, bueno o malo, los choferes y los taxistas son los mayores sacrificados, los que tienen los riesgos mas grandes en este servicio, trabajan las 24 horas, tampoco estos trabajadores del volante tienen la culpa de que los gobiernos de turno hayan apoyado a grupos choferiles con afanes de lucro.
Exhortamos al joven legislador Crespo a que haga contacto con las bases, que conozca su idiosincrasia, los males sociales que afectan este sector, cómo viven los funcionarios, la burocracia que dirige los choferes, cómo viven los que sudan las espaldas y sus familias y en qué vehículos estos humildes hombres prestan su servicio al usuario.
Para que esta ley pueda adecentar y disciplinar el sector, los choferes tienen que conocer el proyecto, porque no es posible imponer una ley y su aplicación, con el desconocimiento de la mayoría, como ha pasado con otras leyes, por ejemplo la ley 112-00 de hidrocarburos (ya hemos visto los resultados), y la ley 76-00 que regula a los taxistas, donde la mayoría de los dueños de compañías y los que han administrado y regulado el sector se han venido dando banquete a costa de la vulnerabilidad y desconocimiento de los taxistas en torno a la ley y su reglamento, que en sus 73 artículos no ha garantizado, con 13 años de aplicación, ningún beneficio al chofer y su familia.
Atentamente,
Manuel Pimentel.
Chofer.

