Los estudiantes
Señor director:
Cuando era una maestra activa me la juzgaba por los estudiantes, y ahora inactiva lo hago con más fe, pues me sobra tiempo para enterarme de las vicisitudes de éstos, y me importa el clisé de que entre bomberos no se pisan la manguera, muy en boga actualmente, pues no pertenezco a la clase de educadores que se entienden dueños de las escuelas y en éstas hacen lo que les da gana, incluso maltratar a los estudiantes
Los abusos contra estudiantes aquí son al por mayor y al detalles, y como me duelen, siempre escucho sus castarsis. Narro el desahogo reciente, de una ex -estudiante de la escuela de Educación Básica donde laboré.
La joven llegó a mi casa, y luego del saludo afectuoso, me dijo: Directora, vine a decirle lo que pienso hacer.
La interrumpí para preguntarle cómo le fue en las Pruebas Nacionales y me dijo que, felizmente, aprobó en la primera convocatoria con calificaciones excelentes.
No me sorprendió. Lo mismo había hecho en el Nivel Básico.
Pero les presento esta prenda: Directora, voy al Distrito 15-02 a buscar mi certificación y a preguntar qué hicimos los estudiantes del liceo para merecer una directora tan mala? Enumeró sus extravagancias y concluyó: Conmigo nunca chocó, pues los chicos de mi grupo cuando las veíamos venir por un pasillo cogíamos otro, y si entraba al curso con su lenguaje soez no la mirábamos. Por ella algunos estudiantes se fueron del liceo.
A esa joven le aconsejé no perder su tiempo, porque en el Distrito conocen las malcriadezas de esa directora y de otras personas que hay en las aulas y que son, en realidad, dañaestudiantes, pues las quejas son por doquier, pero no hay una autoridad del Ministerio de Educación que se atreva a aplicar sanciones ejemplarizadoras a los abusadores.
Busca tu certificación e inscríbete en la UASD, le dije, que es menos mala que algunas privadas, en las que quieren estudiantes títeres.
Pensé en el conflicto con las autoridades de la Universidad Católica Santo Domingo, a merced de los miembros de la ADRU, que se han puesto todos a una en contra de los estudiantes, por el pecado capital de firmar un documento de protesta.
Si hubiesen tirado piedras y quemado gomas, los excomulgarían.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez
Santo Domingo

