Señor director:La presente es para comunicarle que los vecinos de la calle Francisco Prats Ramírez, del ensanche Quisqueya, en el Distrito Nacional, no soportamos más la acumulación de agua que se forma entre las calles Carmen Mendoza de Cornielle y Doctor Defilló e impide el tránsito normal de peatones y automovilistas.
Los vecinos de este lugar nos sentimos desprotegidos de las autoridades del Ayuntamiento del Distrito Nacional, el ministerio de Obras Públicas y el Gobierno Central porque, a pesar de que hemos demandado en varias oportunidades la solución del problema, nunca lo han solucionado.
Los vecinos afectados pagamos religiosamente nuestros impuestos y los servicios que recibimos y consideramos que merecemos una mayor atención del Estado.
Atentamente,
Por la Junta de Vecinos,
Carmen Encarnación.
¿Se acabará el mundo?
Señor director:
La Humanidad está seriamente amenazada. Y esta vez no es por las guerras que han asesinado a millones de seres humanos en todo el orbe.
El peligro ante el paso de varios meteoritos, y principalmente la travesía de Apophis a 36,000 kilómetros del planeta en el año 2029, que despejará la duda de si este indeseable visitante retornará en el 2036 con posibilidad de estrellarse sobre el hogar que habitamos, amenaza con terminar el mundo.
¿El mundo llegará a su final? No es la primera vez que ocurre una catástrofe que extermina lo existente. La ciencia registra desapariciones de las especies vivientes en el planeta en por lo menos cinco momentos, siendo el más grande desastre el ocurrido hace 65 millones de años, cuando un meteorito cayó en el Yucatán y un volcán hacía erupción en lo que hoy conocemos como la India, originando como secuela la destrucción del 90 por ciento de la flora y la fauna, y teniendo como clímax la desaparición de los dinosaurios.
El oxigeno escaseó luego de la colisión del meteorito, y durante más de 10 años la polvareda esparcida por su caída originó lluvias ácidas, ocurrencia de tsunami, y la imposibilidad de la fotosíntesis, lo que impidió el desarrollo de la flora de la época, sumado a esto la proliferación en la atmósfera de dióxido de carbono. ¡Ni los microbios escaparon a la destrucción del planeta!
Empero, ya la ciencia inicia respuestas a la amenaza inminente de los meteoritos, y la Nasa le da seguimiento constante a la desafiante piedra que puede caernos del espacio. Igualmente.
Atentamente,
Elvis Valoy.

