Enfoque semanal
Señor director:
El pasado jueves en la tarde acudimos a la clínica Corazones Unidos, con el propósito de invitar a su fundador y director, el doctor Luis Cuello Mainardi, y a su hijo Víctor, a que participaran en nuestro programa Enfoque Semanal, que difundimos cada domingo, de 12 del mediodía a 1 de la tarde, por el canal 29 de Telefuturo, desde Santiago.
A la llegada, nos encontramos con la distinguida dama dona Pilar de Beras Goico, quien acompanaba a su esposo Freddy, recluido en la habitación 9, aquejado de una salmonelosis, de la cual afortunadamente se repuso rápido, por lo que ya fue dado de alta. Fuimos a saludarlo.
Y la verdad es que la estatura de Freddy, como uno de los pilares del desarrollo de la televisión dominicana, aunque bien sabida, siempre hay que ponderarla, por aquello de que honrar, honra.
En Freddy se han conjugado su alta dosis de humanismo, su sentido de la solidaridad con los desposeídos, y su defensa a ultranza de los mejores intereses nacionales, y la mano siempre abierta para ayudar a una madre con un niño enfermo.
Beras Goico es un hombre dotado de gran valor personal. De lo contrario no estuviese dispuesto a hablar a cara descubierta contra los farsantes, los depredadores del erario, contra quienes corrompen nuestra juventud con el vicio de las drogas o la prostitución, y por eso sus programas siempre han encabezado los rattings.
No vaciló, en la hora decisiva de la defensa de la dominicanidad, en presentarse a Radiotelevisión Dominicana, en los aciagos días de la revolución de abril del 1965, para unir su voz a las de quienes reclamaban la vuelta a la constitucionalidad.
Freddy comenzó muy joven, en La Hora del Moro, que se transmitía a mediodía por Rahintel, propiedad de don Pepe Bonilla Portalatín, el único de propiedad privada, ya que el otro era La Voz Dominicana, de Petán Trujillo.
En ese programa descollaron, bajo las orientaciones de Rafael Solano, el cuarteto Los Solmeños, que integran el desaparecido Horacio Pichardo, Julio César Defilló y otras figuras.
Me complace, pues, rendir este humilde reconocimiento a un hombre de la limpia trayectoria de Freddy Beras Goico, a quien todavía queda mucho camino por andar en el arte y en la vida, porque son cosas que hay que decirlas ahora, que todavía hay tiempo.
Y hasta el próximo domingo, con mas Jerez y mas Whisky.
Atentamente,
Jerez Whisky
Santo Domingo
