Operativo militar
Señor director:
EI martes 5 de octubre, a las 8:30 de la noche, saliendo del aeropuerto, mi chofer y yo fuimos interceptados por siete personas vestidas de militar en traje de camuflaje y encapuchadas, portando armas largas.
Nos mandaron a parar, le preguntaron al chofer si era militar y si llevaba armas, a lo que respondió que no.
Yo intervine para expresar que se trataba de mi chofer, y que, en consecuencia, para cualquier pregunta debían dirigirse a mí.
Quien preguntaba, no me puso atención. Le »solicitó» al chofer que saliera del carro. Entonces, yo le dije que nosotros no habíamos cometido infracción alguna, por lo cual la acción de deternos era inconstitucional.
A esto, él me respondió, de manera irónica: ¿Donde usted leyó eso?
Bueno, el chofer salió del carro, le revisaron el cuerpo, abrieron la guantera del vehículo, y lo que está entre los dos asientos, abrieron el baúl y levantaron donde está el nuemático.
Al final, le dijeron al chofer : ¿Y no hay nada para nosotros? El chofer fue llevado a una zona oscura. Le dio al militar 200 pesos, y éste le expresó; «¿Tú lo que quieres es que me boten? Yo tengo que compartir con el capitán.
Estamos viviendo en un Estado sin leyes.
Uno lee en el periódico que el jefe de la Policía dice no se puede hacer registros arbitrariamente, pero si se te presentan siete individuos encapuchados y apuntándote, tienes que pararte, dado que no sabes si te van a disparar. Además, no puedes saber si de verdad son militares o simples atracadores.
Ruego encarecidamente que publiquen esta carta en los periódicos, lo difundan en los diferentes medios de comunicación, pues nuestra seguridad está altamente comprometida. Además, hay que tomar en cuenta la impresión que le puede causar esto a un turista.
Yo me sentí que estaba llegando a un país en guerra, o militarizado, y de verdad sentí pavor.
Gracias por la difusión de esta carta.
Atentamente,
Ernestina (Netty) Rincón
Santo Domingo

