El Presupuesto
Señor director:
Los equivocados procedimientos y las metodologías que durante muchas décadas se han utilizado para formular, aprobar y aplicar el Presupuesto Nacional, así como también de los municipios, han arrojado la infecunda cosecha de no haber alcanzado los elementos e instrumentos que hagan posible la obtención del desarrollo y progreso general que urge.
Se ha enraizado la problemática social y económica, al permitir que el presupuesto sea elaborado por un pequeño grupo de funcionarios que no solo están bajo las directrices del Poder Ejecutivo, sino que están limitados a accionar y planificar desde escritorios ubicados en la capital, al no tener d adecuado contacto con la población para percibir sus reales prioridades.
Esta inadecuada forma de proceder, cuyos resultados han sido lamentables, llama a unir esfuerzos y voluntades para crear nuevos procedimientos.
En tal sentido, los cambios fundamentales deben estar dirigidos a lograr 1a formulación e implementación de un Presupuesto Nacional, donde el Poder el Ejecutivo, los demás poderes del Estado y las fuerzas vivas de la nación se aglutinen, alejados de todo sectarismo y de intereses grupales, para aportar lo mejor de cada sector.
Dentro de estos propósitos, también hay que incluir necesariamente la formulación y ejecución de los presupuestos de los municipios, para lograr un adecuado manejo de los recursos que se les asignan a las mismos, conquistando por medio de la conjunción de esfuerzos, no sólo su saneamiento, sino que del mismo seno de la sociedad salgan los proyectos y as ideas para que las provincias, los municipios y los distritos municipales avancen y se solidifiquen, ejecutando obras y proyectos para satisfacer las prioridades y necesidades de sus regiones.
Si se avanza por el referido camino, se lograrán presupuestos municipales o nacionales que tengan resultados positivos.
Esto así, porque todos, sin excepción, estaremos comprometidos con las ejecuciones presupuestarias, y a la vez, contaremos con los soportes que requerimos en las tareas y metas comunes que debemos emprender para la obtención del desarrollo del país y, por ende, el progreso socioeconómico de todas las familias dominicanas. Esto, hay que entender que es urgente.
Atentamente,
Dr. Ysócrates A. Peña Reyes
Santo Domingo

