Aprendí de mis padres
Señor director:
Desde niño aprendí tres cosas importantes, producto de una prédica adoctrinar constante de mis padres.
Esas tres cosas, no las olvido.
Primero, la creencia en la existencia de un Dios espiritual; segundo, aprendí a decir la verdad siempre; Tercero, aprendí a practicar la honestidad con entereza.
La creencia espiritual y la verdad se pueden aprender a sentir y decir, pero con la honestidad hay que nacer. Esta virtud del ser humano transita por la sangre del cuerpo y se incuba en el cerebro al punto de que quien es honesto se hace esc1avo de esta virtuosa característica que muy poco abunda en nuestro contorno.
Mi padre, ya fallecido, me decía, al ser el primogénito familiar: «nunca permitas que te señalen como ladrón ni corrupto. Para evitar eso debes practicar por siempre la honestidad que nuestras familias llevan por sangre».
Siempre recuerdo esas centelleantes frases, y más aun cuando hemos estado rodeados y tentados de tantas mentiras y corruptelas. ‘
Mi querida madre, quien a sus 75 años aún vive, y posee la lucidez de los buenos tiempos, coadyuvando con la formación hogareña, nos decía: «Si no quieren pasar vergiienza en público, no toquen lo ajeno. Nunca me traigan a la casa cosas que no sean suyas y siempre díganme la verdad».
Estas frases encubrían las dos columnas de la enseñanza, verdad y honestidad, las que hemos llegado a atesorar con amor.
A los que llevamos la honestidad por sangre, nos tildan de «pendejos», «tontos», «cobardes» y nos quieren encasillar en el subgrupo de excluidos, de frustrados y de envidiosos.
Pero el tiempo y la experiencia nos han dicho que es preferible que nos señalen con esos epítetos cursis, a que nos señalen de impenitentes mentirosos, ladrones descarados y/o de corruptos insaciables.
Nos ha costado mucho ser honestos, afirmar siempre la verdad y mantener la firme convicción espiritual, no obstante es menester seguir soportándolo estoicamente, pues eso fue lo que aprendí de mis padres.
Atentamente,
Dr. Angel María-Bido
Presidente de Jurigforma

