Refuta editorial
Señor director:
En el editorial de lunes 21 de Julio, acerca de los condones en las escuelas, hay algunas imprecisiones. La propuesta que hace el doctor Víctor Terrero de disponer de condones para los estudiantes de secundaria, es una estrategia efectiva que está dando buenos resultados en muchos países algunos en desarrollo igual que el nuestro.
No es cierto que en Estados Unidos se repartan millones de preservativos en las escuelas sin ningún efecto. Por el contrario las escuelas que han iniciado educación sexual con la disponibilidad de condones, han tenido éxito no solo en reducir los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual, sino que, contrario a lo que sus detractores argumentan, no han aumentado la frecuencia ni se ha adelantado el inicio de las relaciones sexuales entre los estudiantes.
Durante la Administración de George Bush se inició la educación sexual en las escuelas de USA, pero solo se enseñaba sobre la abstinencia y la monogamia resultando en un total fracaso.
Las estadísticas sobre VIH, contrario a lo que se dice en el editorial se han reducido en todo el mundo, con excepción de algunos países africanos y del Caribe, donde hay menos acceso a los medicamentos y la intervención de grupos ultraconservadores dificulta la aplicación de medidas preventivas dirigidas a grupos vulnerables (homosexuales, trabajadoras sexuales)
La realidad es que estamos en un país donde el 25% de los embarazos ocurren en adolescentes. El dejar solos a los padres, no es saludable. La escuela es el mejor entorno para dotar a nuestros jóvenes de habilidades para la vida. Si un padre, por religioso, no está de acuerdo, inscribirá a su hijo o hija en un colegio religioso.
Ojalá los estudiantes puedan llevar condones en su mochilas y romper la barrera de vergüenza y a veces negación que les impide adquirir un condón en la farmacia o colmado.
¿Cómo es posible que, en un país con tasa de natalidad elevada, muchos embarazos no deseados en adolescentes, y muchas enfermedades de transmisión sexual, el programa gubernamental de distribución de medicamentos, (PROMESE) no disponga de condones en las farmacias que deben servir a la población necesitada.
Sí señor, eso sí que es una mala práctica de salud pública.
Atentamente,
Dr. Ernesto Guerrero.
Máster en Salud Pública.
