El nuevo gobierno
Señor director:
A mi que me excluyan de la lista de quienes tienen que esperar tres meses, cien días, o no se cuántos, para comenzar a decir cosas a las nuevas autoridades que se han instalado en el Palacio Nacional.
No quiero desanimar a los noveles incumbentes, porque esperamos lo mejor para el país, aunque sabemos que del dicho al hecho es mucho el trecho.
De algo si nos alegramos, y es de la salida del doctor Leonel Fernández de la dirección del gobierno, quien se marchó, por lo menos, del escenario presidencial, sin resolver un solo problema nacional, dejando el déficit fiscal en más de 50 mil millones, pero total, es una felicidad que se haya ido.
Danilo Medina es el nuevo presidente de la República, el que tiene en sus manos la escobita sin usar, aunque no debemos olvidar que el mandatario también es del Partido de la Liberación Dominicana, el que habló en campaña de cambio seguro, y de hacer lo que nunca se ha hecho.
Recuerdo a Fernández en sus inicios, quien de manera repentina se aparecía en oficinas públicas y llegando a decir que no le susurren al oído lo que no me quieren decir en público, dando con ello la sensación de que estaba vigilante y al tanto de todo cuanto ocurría en su gobierno, y aquí los resultados, su gobierno de doce años, ocho de corrido, ocupando los primeros lugares en corrupción y falta de inversión.
En su entrada como nuevo titular del Estado, Medina acaba de dictar un discurso casi de barricada, que echa por la borda al dejar en su gabinete a figuras del pasado gobierno, incluyendo a los arreglistas y compositores de la política económica de Leonel Fernández.
El pueblo está empalagado de discursos bonitos y elegantes.
A Danilo Medina le sugerimos que enfrente con voluntad los problemas troncales, que le ponga atención al desempleo, que aumentó durante el gobierno pasado.
Desde ahora debe silenciar a sus subalternos, para que no se les escapen pronunciamientos como el del ministro de la presidencia, Gustavo Montalvo, quien expresó que en la administración pública se producirán despidos en todas las áreas, con el propósito de renovar y dar oportunidad a otros. Por eso es necesaria la inversión y la creación de fuentes de trabajo.
Atentamente,
Nélsido Herasme
Periodista

