La soberanía
Señor director:
Es triste decirlo, pero en la República Dominicana existe un déficit grande de soberanía y un riesgo elevado de perder aún más, de perder una buena parte de lo que queda de ella.
La mayor ironía es que el presidente de la Republica juró defender la soberanía nacional, lo cual no percibo esté haciendo.
El Gobierno dominicano no está prestando atención a las cuestiones de la inmigración ilegal procedente de Haití y otros países del mundo, al contrario, ni siquiera tienen una política exterior para hacer frente a la invasión en masa pasiva de Haití hacia la República Dominicana, en cambio, está escondiendo la cabeza como el avestruz.
Los dominicanos sabemos que en el país hay serios problemas con los emigrantes ilegales; los chinos, colombianos y haitianos son parte importante de esos problemas,
Los chinos están como chivos sin ley. Muchos de ellos , vendiéndoles en sus negocios a los dominicanos pollos fritos muertos por sofocación, lo que causa daño a la salud de niños y adultos, y nadie los penaliza, ni les piden información de su estado legal en el país.
Los colombianos, algunos de ellos sicarios, no todos claro está, están vinculado al narcotráfico y muchos vienen al país como la droga, ilegalmente; los haitianos le pagan a un militar el peaje de entrar y salir todas las veces que quieran, trabajan en la construcción y en los hoteles turísticos del país quitándoles trabajos a los dominicanos, la ley de 80% dominicanos y 20% extranjeros es al revés, aquí no se aplican las leyes.
Los haitianos se están organizando para participar en la política nacional.
Si el gobierno dominicano sigue de negligente con este asunto de la invasión pacifica, los haitianos nos van a agarrar (a los dominicanos) asando batata y vamos a tener horribles problemas de soberanía. Eso, claro está, hay que evitarlo, porque es un problema a futuro.
¡Disculpe señor presidente! Como ciudadano dominicano, le sugiero que tome cartas en el asunto de la invasión pacífica de los haitianos y del contrato de arrendamiento de derechos mineros del país, por vida, con la Barrick Gold Corporation, y defienda vigorosamente nuestra soberanía e intereses nacionales.
Atentamente,
Lic. Ricardo Yván Tejeda
Santo Domingo
