Valiente editorial
Señor director:
Me dirijo a usted, una vez más, para felicitarlo efusivamente, junto a todo el equipo de El Nacional, La Voz de Todos, por el certero, puntual, claro y objetivo Editorial, titulado: Con la misma Vara, del día 30 de octubre del presente año.
Nueva vez, usted y el diario que tan dignamente dirige, mantienen su coherencia de defensa de los mejores intereses del pueblo dominicano y de decir la verdad caiga quien caiga y duélale a quien le duela.
En ese editorial, El Nacional se refiere a las instrucciones dadas por el señor Celso Marranzini de someter a la justicia a personas y empresas que incurran en fraude o robo de energía servida por las distribuidoras, para continuar diciendo que es mandato de la ley que rige la materia.
Pero, lo trascendental y valiente de ese memorable editorial es cuando dice, cito: Para asirse de suficiente moral para someter a la justicia a los autores de fraude contra el sistema eléctrico, el ingeniero Marranzini debería disponer que las distribuidoras no incurran en otra forma de robo, como es cobrar más de lo que se ha consumido, según se denuncia con inusitada frecuencia.
No hay duda de que ese editorial del legendario periódico El Nacional, encarna la defensa que los desvalidos usuarios de las Edes no encontramos en las autoridades llamadas a defendernos de este monstruo que cada día corroe los bolsillos de los hombres y mujeres de bien. Sepa bien el señor Marranzini que todos los que pagamos los abusivos apagones pensamos igual a como reza la parte final del último párrafo del indicado Editorial: Obligar a la ciudadanía a pagar por apagones, a más de un abuso, es una forma de rovo vulgar.
Atentamente,
Guarionex Agüero Encarnación
Abogado y General (R) PN
Buena noticia
Señor director:
¿Cree usted que llegue la feliz ocasión en que los medios escojan un día específico para brindar sólo información positiva? Podría llamarse Día de la Información Positiva
¿Cree usted que la morbosidad en que vive el mundo y los grandes intereses en muchos medios lo permitirán?
Los sueños, sueños son, dice Calderón de la Barca. Me gustaría escuchar opiniones autorizadas como la suya, en torno a este asunto.
Atentamente,
Lic. Arturo Samboy
Santo Domingo

