Opinión

Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

Medicina de muerte

Señor director:

Buena parte de la población pensante de este país estará preocupada por la falta de garantía de los medicamentos que consume, dadas las actividades de carácter claramente criminal que se  vienen produciendo en laboratorios y farmacias sorprendidos con almacenamiento y expendio de medicina falseada.

Quizás muchas personas han muerto en centros públicos y privados porque no han respondido al tratamiento indicado por sus médicos para su recuperación, debido a que los medicamentos que han usado no son precisamente los indicados, sino unos falseados con el mismo sello.

Un gran escándalo de los últimos dos años se produjo en Moca, bajo el ropaje de venta  de muestras médicas, pero todo se quedó en paño con pasta, por tratarse de lucrativos  negocios de gente  de poder, a veces ligada al sector permisivo del gobierno.

En pleno entorno del Distrito Nacional fue incautado un cargamento de medicina valorado en más de 20 millones de pesos, hace alrededor de dos meses.

 Más recientemente otro laboratorio de muerte, clandestino, fue desmantelado, y una cantidad de medicamentos vencidos y falsificados valorados en más de 10 millones de pesos fue decomisada.

En la ocasión, las autoridades actuantes clausuraron la farmacia Tamayo, ubicada en el ensanche Ozama, también de la Provincia Santo Domingo Este, en la cual se vendían muchos de estos fármacos  de muerte elaborados por manos criminales en dichos laboratorios.

Estos hechos deben ser sancionados con todo el peso de la ley en la materia, pues la falta de sanción promueve los hechos delictivos, y la permisividad es sinónimo de complicidad y de criminalidad.

Esos delincuentes atacan a mansalva y con premeditación. Buscan y muchas veces consiguen la impunidad, y apuestan a ella.

Por eso cuando son descubieros, ya cargan con numerosos muertos.

Esa modalidad perversa no tiene límites ni victimas de excepción. Ahora queda en manos de las autoridades perseguir otros posibles laboratorios y/o farmacias que estarían dedicándose a ese negocio, y someter a quienes realizan esas acciones. Quienes compran medicamentos  alterados, pueden morir por ello.

Atentamente,

Lic. Santiago Martínez  

Santo Domingo

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación