CINCINNATI . AP. El principal prospecto de los Cachorros de Chicago, el dominicano Starlin Castro, recibió el viernes una llamada inesperada que lo despertó y lo dejó atónito, pues haría su debut en Grandes Ligas.
Lo que no se imaginaba es que en esta misma primera presentación, se convertiría en un jugador estelar de inmediato.
Castro, de 20 años, se convirtió en el pelotero más joven en debutar con los Cachorros en la posición de campocorto y al saltar al campo unas 12 horas después de haber recibido la llamada para que se presentara con el equipo de las Grandes Ligas, comenzó a tener un desempeño que lo hizo escribir su nombre en los libros de marcas.
Castro bateó un cuadrangular de tres carreras en su primer turno al bate ante el serpentinero Homer Bailey de Cincinnati, que lo convirtió en apenas el sexto pelotero en la historia de los Cachorros en conectar un jonrón en su primer turno al bate.
El último en conseguir esa hazaña había sido Jim Bullinger en 1992.
Tres entradas más tarde, Castro conectó un triple con las bases llenas al hueco entre el jardín derecho y central, y al barrerse con la cabeza por delante reescribió el libro de historia de nuevo.
Sus seis carreras remolcadas fueron la cifra más alta jamás conseguida por ningún pelotero en su debut en la época moderna del béisbol.
Otros cuatro pelotero sumaban cinco producidas y el más reciente había sido Ben Grieve en 1997.
Gracias a todo esto, Castro se convirtió en la sensación inmediata para los Cachorros.
El joven pelotero hizo su debut al subir desde la sucursal de Tenesí, de categoría Doble A y dormía la mañana del viernes tras un partido nocturno cuando su teléfono sonó a las siete de la mañana.
El principal prospecto de los Cachorros no esperaba ser convocado a Ligas Mayores sino hasta el fina de la temporada.
Unas cuantas horas más tarde llegó a Cincinnati y fue colocado en la alineación titular para un partido ante los Rojos y lo colocaron como octavo en el turno al bate para que se aclimatara pronto a los Cachorros.
Estoy feliz, señaló Castro en su casillero con su uniforme con el número 13 colgado a un costado.
Asombroso. Increible. Estaba bateando detrás de él, mirando todo lo que estaba haciendo

