Opinión

CATALEJO

CATALEJO

Como paradójica puede calificarse la conducta del Gobierno, cuando dice ¡NO! a los reclamos populares y eleva nueva vez los precios de los combustibles, luego de una exitosa huelga nacional. Es más preciso cambiar el término “paradójica” por el de provocación, cuando se ratifica el paquetazo fiscal y la política económica oficial, como respuesta a un pueblo que exige cambiar de rumbo.

 

Temerario es el gobierno cuando firma con el Fondo Monetario Internacional, para recibir nuevos empréstitos, que incrementan la deuda externa y se disuelven en el Metro y en otras obras faraónicas. Agitar a la clase media y a los más pobres, es proponerse elevar más la tarifa eléctrica, como se programa para septiembre, mientras se multiplican los apagones en un caluroso verano. Desafiar de esa manera la paciencia de millones de dominicanos desafortunados, que apoyaron un paro nacional pacífico, es jugar con fuego, propiciando la entrada a un laberinto de protestas violentas.

Que el gobierno haya dispuesto recortar los recursos de Salud Pública y del INAPA, mientras mueren dominicanos por cólera, dengue y leptospirosis, es hacer ostentación una vez más de su indolencia y felonía. 

Y es mucho más irritante, cuando se pretexta que esa medida es para inyectar dinero a una CDEEE que es eficiente sólo multiplicando los cortes energéticos y metiendo presos a los pobres que se “roban la luz”.

 

 Todo esto demuestra, que este país es dirigido por un presidente ciego-sordo-mudo, desafiante, provocador, burlón y temerario, que juega con gasolina y candela, sin traje de amianto. NUn gobierno de espalda a los justos reclamos populares, que se declara impotente ante el narcotráfico, propicia la corrupción y el despilfarro, alborotando las avispas. ¡Y qué avispas!.

El Nacional

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