Efectos de la marihuana
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El uso de la marihuana se presenta en tres formas: de la planta macho se toman sus hojas y tallos disecados; el hashish, elaborado de la resina de las flores de la planta hembra (contiene de 5 o 10 veces más THC que la hoja), y por último, el aceite de hashish que se extrae de la resina, con un contenido de un 50%.
El consumo de esta droga provoca taquicardia, congestión de la conjuntiva ocular, sequedad de boca y garganta. Se ha comprobado que sus efectos en cuanto a intensidad, dependen de la personalidad del sujeto. La respuesta será según la idiosincrasia del sujeto, pero es común el aumento de la audición, visión y sensibilidad de la piel; sus manifestaciones psicoactivas son responsables de múltiples accidentes de tránsito.
La marihuana puede producir bloqueo de la coordinación visuo-motora, concentración, memoria anterógrada y sentido del tiempo. La fumada de un cigarrillo puede provocar distracción y risa inmotivada.
También incoordinación motora, inhabilidad para controlar la distancia, la velocidad y el tiempo, y su acción puede prolongarse hasta cinco horas después de fumada. Se aprecian cambios en la personalidad.
El “síndrome amotivacional” es frecuente en consumidores habituales, que tienden al fracaso escolar, aislamiento y relajamiento de normas familiares y sociales, así como compulsividad por su consumo.
Empuja al usuario a incurrir en pequeños hurtos en el hogar y luego pasan a transgresiones legales importantes; vandalismo y promiscuidad sexual, a la agresividad y a la pérdida del contacto afectivo.
Estos pacientes rompen con los patrones de sociabilidad y abandonan el aseo personal; sustituyen la comunicación con el grupo familiar por actividades improductivas en la soledad y ensimismamiento.

