Perfil del dictador
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La Agencia Central de Inteligencia (CIA), y otras de igual naturaleza, no sólo se ha dedicado a elaborar el perfil psicológico de los dictadores que han patrocinado, sino también a líderes mundiales que han representado y representan a sus pueblos, considerados enemigos por el imperio.
Sin embargo, las informaciones que la CIA filtra a los medios no son necesariamente verídicos, porque en muchos casos tienen la finalidad de satanizar a los líderes que no responden a sus intereses.
Entre estos cuentan Fidel Castro, Ho Chi Minh, Juan Velasco Alvarado, Jaime Roldós Aguilera, Salvador Allende, Omar Torrijos, Hugo Chávez, Vladimir Pútin, Kim Jong-un, Rafael Correa, Evo Morales, Angela Merkel…
No obstante, las mentiras de la CIA no le restan créditos a estudios realizados por investigadores que se apegan a la verdad científica, de que el dictador sufriría de algunos trastornos en el cerebro.
La causa se atribuye a una alteración en el gen denominado AVRP1, que regula la capacidad de ser generosos con los demás; gen asociado a la secreción de una hormona que permite los vínculos sociales y afectivos.
Según Richard Ebstein, Universidad Hebrea de Jerusalén, el dictador recibe poco placer en los centros de recompensa del cerebro y “es bastante seguro que los dictadores codiciosos tienen un componente genético”.
El dictador es obsesivo, falta de empatía ante el sufrimiento, interés en la veneración y culto a su persona, que realiza con campañas de difusión fastuosas; miedo de perder el poder, ser sancionado y humillado.
Aunque el dictador tiene una base biológico para ser tal, este contaba con padres autoritarios, que dudaban de las cualidades de su hijo, madres con historial de depresión y una infancia carente de juegos y cariño.

