Por la unidad del PRSC
Señor director:
La difícil situación que hoy sufre nuestro pueblo, el nivel de desamparo en que se encuentra, y la incapacidad de las actuales autoridades para generar respuestas que sean medicina a los males sociales, exige que las familia reformista se unifique para volver al poder, a resolver. Los reformistas, sobre todo las generaciones de relevo, que nacimos en cunas coloradas, desde niños nos enseñaron a apagar las luces, porque el país lo demandaba, a no dejar gotear las llaves, a soñar con una patria grande, poderosa, y hacer de nuestro país, una sociedad sin injusticia ni privilegios.
Al ver, hoy como nunca, nuestras aceras saturadas de mendigos, nuestras calles habitadas por dementes, nuestras esquinas habitadas por enjambres de niños limpiando cristales y vendiendo chucherías, eso rompe el corazón, porque es el reflejo del nivel de insensibilidad e incapacidad de quienes nos gobiernan, situación que nosotros, los reformistas, estamos llamados a revertir.
El Partido Reformista Social Cristiano está sufriendo una crisis de fe. Demasiada fe en sus bases de que si nos unimos, si rompemos toda clase de alianzas, y solo nos proponemos volver al poder, lo lograremos. Y, por otro lado, la falta de fe de un grupo de mis compatriotas y hermanos, que no tiene fe en el futuro del partido.
Le han dado la espalda a su partido. Y se han convertido en correa de transmisión del grupo peledeísta a quienes acompañan en el poder. A ese grupo, hoy en la nómina pública, compatriotas, hermanos, hombres y mujeres con una hoja de servicio notable, personas en su mayoría intachables, les digo; es hora de volver a su partido, la sociedad lo requiere.
Si la razón es la alianza, perfecto. Pero esa alianza produjo un resultado electoral, y sus posiciones hoy, son resultado de ese esfuerzo. Eso no obliga a callar las desgracias del presente, ni justifica divorcio con los sentimientos, las aspiraciones, y la línea ideológica de su partido.
Compatriotas, es hora de volver a casa. Compatriotas, es tiempo de unidad, es hora de volver a su partido, que juntos podemos conquistar el poder y enfrentar el presente. Y así, honramos la memoria de nuestros próceres de todos los tiempos y muy especialmente, de nuestro padre espiritual, el doctor Joaquín Balaguer.
Atentamente,
Ricardo Espaillat
Santo Domingo

