Tras la proyección de tres filmes premiados internacionalmente, el ciclo de Cine de Israel ofrecido por el Centro Cultural Banreservas y la Embajada de Israel en el país, concluye mañana martes con la presentación de La Fogata, un largometraje del director Joseph Cedar.
La Fogata ha sido premiada con cinco galardones por la Academia de Cine Israelí, incluyendo el de Mejor Película, y recibió mención especial en el Festival de Berlín de 2004, además de obtener el Premio de la Prensa en Chicago.
Todas las proyecciones son a las 7:00 de la noche, en el salón multiuso del Centro Cultural, ubicado en la calle Isabel La Católica 2002, en la Ciudad Colonial.
Las tres películas exhibidas anteriores fueron: A Simple Vista (Daniel Syrkin), Las medusas (E. Keret y S. Geffen) y Bonjour monsieur Shlomi (Shemi Zarhin), las cuales recibieron el reconocimiento del público por su calidad.
El ciclo fue inaugurado por el embajador israelí, Moshé Marco Sermoneta, quien dijo que el cine de su país ha estado sorprendiendo al mundo con sus producciones y obtenido numerosos reconocimientos; sobre todo desde 2007, año en que comenzó un proceso de cuatro nominaciones del Oscar a mejor película en idioma extranjero.
A esos galardones se suman premios, como Palma de Oro y la Cámara de Oro en el Festival de Cannes y el Oso de Plata, en el de Berlín.
Sermoneta señaló que su nación cuenta con la Cinemateca de Jerusalén, conformada por un catálogo de miles de cintas, una biblioteca de consultas, rollos de proyección, y desde 1984 presenta su festival anual, que lleva a Israel muchas producciones de cine y video de calidad; y el Archivo de Cine Spielberg en la Universidad Hebrea de Jerusalén, mayor depósito en el mundo de material fílmico sobre temas judíos y sobre la vida judía e israelí.
La Fogata, película que cierra el ciclo de cine, presenta la vida de Rachel, quien ha quedado viuda a mediana edad, y es madre de dos chicas adolescentes.
Rachel debe lidiar con ese complejo cuadro, en el contexto de la sociedad israelí de 1981, durante los primeros años del asentamiento religioso, en el que debe ganarse el respeto de un comité para que le permitan vivir en la nueva comunidad. Todo se complica cuando una de sus hijas es acusada de seducir a algunos jóvenes del movimiento.
