El centro histórico de San Pedro de Macorís es un tesoro cultural muy valioso, que, como clamó el alcalde Tony Echavarría, necesita que se rescate. La zona se caracteriza por la diversidad arquitectónica como legado de los inmigrantes que se instalaron en la ciudad desde principios del siglo pasado. Casas históricas han perdido su valor por el deterioro y la falta de ese apoyo que el alcalde reclama al Gobierno para salvar un valioso patrimonio.
La Oficina de la Dirección de Patrimonio Monumental que acaba de ser inaugurada no debe reducirse a una agencia de empleos, sino cumplir ese rol tan significativo de preservación de las instalaciones que forman parte de la identidad de la otrora sultana del Este.
La recuperación del patrimonio arquitectónico, como se ha hecho en Puerto Plata y la Ciudad Colonial, sería incluso una importante contribución a la industria turística. Por esa y otras razones cabe esperar que alguien tome nota sobre el llamado del alcalde de San Pedro de Macorís.

