Leonel Fernández pronto cumplirá diez años gobernando la República Dominicana. Ningún otro mandatario ha tenido más recursos económicos. Y sin embargo, no ha resuelto uno de los grandes males de la nación.
Cientos de miles de millones de pesos han sido recaudados en los últimos 6 meses. La deuda del país va rumbo a los 22 mil millones de dólares. Y no se detiene. Leonel sigue tomando dinero prestado y gastándolo como si fuera suyo.
El gobierno dice que el desempleo es mínimo y que el costo de la vida no sube. La gente, incluyendo los empresarios, percibe lo contrario.
El déficit fiscal terminará por encima de los cien mil millones de pesos. El gobierno continuará haciendo hoyos en la capital para el Metro, túneles y elevados sobrevaluados en más de un 30 por ciento.
El gobierno no tiene dinero. Algunas instituciones tienen problemas para pagarles a sus empleados. Los técnicos del PRD aseguran que viene una reforma fiscal. El gobierno dice que no, pero no dice cómo obtendrá dinero para cumplir sus compromisos financieros.
El gobierno sacó de los medios de comunicación el caso de Arturo del Tiempo, quien realizó once embarques de cocaína a España. La Torre Atiemar se derrumbó en los medios. La lista de los que compraron, de buena fe o de mala fe, no se publica.
La lista de funcionarios despojados de sus visas por el Departamento de Estado, ningún periodista se la ha pedido a la Embajada estadounidense. El tema de Figueroa Agosto entra y sale de los medios de comunicación escritos y electrónicos a conveniencia del gobierno.
El gobierno nada hace, pero habla mucho. Usa una red de comunicadores. Los 600 o 700 millones de pesos que cada mes invierte el gobierno en prensa y propaganda, han convertido el Cuarto Poder del Estado en verdadero poder, con muchos cuartos.
Gracias al marketing, una mentira se hace verdad. Para muestra, un botón: la imagen del presidente es relativamente buena, a pesar de ser el responsable de la mayoría de los males que aquejan a la nación.

