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Chikungunya o llamar al cuco

Chikungunya   o llamar al cuco

José Díaz

 

En el 2009 cundió el miedo, en todo el mundo, creíamos que la gripe AH1N1 nos iba a matar a todos; la también llamada gripe porcina se convirtió en un cuco peor que lo que aconteció cuando se conoció el SIDA y contó, por demás, con el aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se sumó de manera irresponsable a la alarma creada en la población:

“Si lo dice la OMS debe ser verdad” y las personas salieron despavoridas a comprar mascarillas y en casi todos los países se veían grandes cantidades de personas con sus mascarillas puestas y hubo familias enteras que se metían en una especie de cámara aisladora para evitar el contagio, que era inminente, que era mortal, que iría a diezmar la población mundial, así se nos asustó.

La gente también corrió como loca a las farmacias a procurar medicinas que le evitaran el contagio y la muerte, y la misma OMS recomendó un medicamento con todo y nombre comercial: Tamiflu, que para más señales era de una Casa Farmacéutica ligada a un prominente funcionario del gobierno de los Estados Unidos.

Las ganancias de esta empresa, fruto de este miedo inculcado fueron inmensas; posteriormente el organismo mundial de la salud de las Naciones Unidas se autocriticó por su involucramiento en esa acción eminentemente comercial que llenó de terror al mundo entero.

Vean tan solo algunos cuestionamientos que copiamos de Wilkipedia al manejo terrorífico que se le dio a la Pandemia de la gripe AH1N1:

“La forma en que se ha manejado la pandemia de gripe H1N1, no solo por la OMS sino también por las autoridades de salud competentes a nivel de la Unión Europea y a nivel nacional, provoca alarma. Algunas de las consecuencias de las decisiones tomadas y las recomendaciones proporcionadas son particularmente problemáticas, puesto que llevaron a una distorsión de las prioridades de los servicios de salud pública a través de Europa, dilapidaron grandes sumas de fondos públicos y también (provocaron) temores injustificados sobre los riesgos para la salud que enfrentaba el público europeo en general,

Numerosos epidemiólogos e infectólogos lanzaron fuertes críticas sobre el manejo de la alegada pandemia.

Entre ellos, Marc Gentilini, infectólogo, miembro de la Academia de Medicina y expresidente de la Cruz Roja francesa, señalaba una “pandemia de la indecencia»; Pierre Biron, exprofesor de Farmacología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Montreal, califica la situación de «histeria pandémica», señalando que las necesidades de la salud pública han sido desplazadas en beneficio de una seudocrisis que reporta ganancias a las compañías farmacéuticas.

Se realizaron múltiples denuncias sobre la influencia de la industria farmacéutica sobre el grupo de expertos estratégico de la OMS, que aconsejó la elevación de la alerta de pandemia a nivel 6 a la directora general de la OMS, Margaret Chan; todos ellos ligados a Casas Farmacéuticas que se hicieron mil veces más ricas con la alarma”.

Bueno, pues ahora se quiere hacer lo mismo, pero limitado al Caribe, con la gripe Chikungunya, porque recientemente se descubrieron unos casitos en las Antillas Menores (480) y solo una muerte, específicamente en la isla de San Martín.

Es verdad, existe la citada gripe, pero no pasa de ser una gripe común de muy baja letalidad, a tal punto que es raro que una persona fallezca al padecerla y evoluciona sin complicaciones de 3 a 11 días; sin embargo ya ha sido declarada una “Alerta Epidemiológica”, por el Ministerio de Salud.

Una pendejada que es cien veces menos peligrosa que el dengue, ese que se relega “apota” y aún sigue en fase epidémica, ese mismo que mató más de 140 personas el año pasado, pero no, a algún sector económico le interesa llenarnos de miedo y por eso, también, aparece la representante de la Oficina Panamericana de la Salud en el país Liliam Reneau-Vernon, que es una sucursal de la misma OMS diciendo: “Manifiesta la necesidad de capacitar y seguir entrenando a los médicos para que puedan diferencial los síntomas del virus Chikungunya y el Dengue, aunque aclaro que ambos guardan similitud.

El Nacional

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