Ciudad de México.- Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron en el sureño estado de Chiapas una especie de árbol con el que se produjo la resina que originó el ámbar mexicano, la única piedra semipreciosa de origen vegetal.
Descubrimiento y análisis de la nueva especie
De acuerdo con el equipo de investigadores, el árbol, que vivió hace más de 23 millones de años, fue identificado a partir de glándulas a lo largo de la lámina de las hojas, conocidas como «folíolos», que se aprecian a contraluz.
La investigadora del Laboratorio de Paleobotánica de la UNAM, Ana Lilia Hernández Damián, argumentó que «el hallazgo de esta planta en piezas de ámbar sugiere que este grupo de plantas se extendió por las bajas latitudes de Norteamérica durante el Mioceno».
Y es que el ámbar retrata la historia vegetal, pues en sí es la resina fosilizada de las plantas, por lo que esta puede quedar atrapada en hojas, flores y tallos.
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La investigación en la que colabora Hernández fue presentada en la revista Paleoworld a partir de un artículo en el que se explica lo que identificaron en las hojas preservadas tras su análisis en laboratorio de Paleobotánica.
«Se estudió a detalle una serie de siete piezas recuperadas en el área de La Quinta, mejor conocida como la Formación Simojovel, las cuales contenían restos de insectos y flores, así como hojas bien preservadas», precisó el documento.
Relación con especies actuales y relevancia del hallazgo
A partir de este estudio, se observó también que hay varios parientes vivos como el guapinol, un árbol que crece a lo largo de la costa del Pacífico de México, además de Guibourtia y Peltogyne que por la similitud de las hojas tienen la capacidad de sintetizar, almacenar y secretar la resina.
Guapinol, Guibourtia, PeltogyneLa doctora destacó que en el planeta hay más de «200 localidades de depósitos de la resina, pero solo 25 tienen restos de organismos que crecieron en el pasado», en ese sentido, dijo, que México es un lugar único para analizar el origen de esta piedra semipreciosa de gran transparencia y brillo.
200 localidades depósitos
En el caso de las hojas de este árbol, resaltó que sus características más particulares son sus «folíolos con bases asimétricas, venas secundarias broquidódromas y puntos glandulares translúcidos».
Además de ser un objeto de fascinación para los joyeros, el ámbar también es un fósil que ha servido a los paleontólogos para el estudio del mundo antiguo, y en México desde la época prehispánica fue apreciado para elaborar ornamentos y realizar intercambios comerciales.

