Madrid. EFE. Cientos de miles de personas colapsaron ayer el centro de la capital española bailando y cantando tras carrozas multicolores y pancartas, en favor de la diversidad afectivo-sexual en la educación, como parte de la marcha del Orgullo Gay.
Desde la Puerta de Alcalá, en el corazón de Madrid, hasta la Plaza de España, pasando por la emblemática Gran Vía, una de las arterias principales de la ciudad, desfilaron agrupaciones de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales, llegados de toda España.
El objetivo de su viaje a Madrid era participar en una cabalgata que los organizadores aseguran es un instrumento político para lograr normalizar la homosexualidad en la escuela.
De hecho, varios de los grupos que han participado lo hacían cantando al ritmo de no desfilamos, nos manifestamos».
La marcha para celebrar el día del Orgullo Gay, comenzó a las 18.00 horas (16.00 GMT) y en la misma se hallaba la ministra de Igualdad, Bibiana Aído; y representantes del gubernamental Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
También participaron en el desfile militantes de Izquierda Unida (IU) y de Unión Progreso y Democracia (UpyD); líderes sindicales, y las principales organizaciones juveniles portando una pancarta por Una escuela sin armarios».
En declaraciones antes de participar en la cabalgata, Aído recordó que el Gobierno había hecho una apuesta clara por la ampliación de derechos, y ha aseguró que todos los gays, lesbianas, transexuales, y bisexuales tienen a su lado al Gobierno».
La ministra lamentó que el 50 por ciento de los adolescentes homosexuales sufran violencia en la escuela y en los centros educativos, y subrayó que todos tenemos que ayudar a que la escuela sea un espacio seguro para la diversidad, porque lo que se aprende de pequeños se queda para siempre».
Tras las pancartas, decenas de agrupaciones de homosexuales de las ciudades de Sevilla, Barcelona, Gandía, y Logroño, entre otras, desfilaron cantando y dejándose fotografiar por las miles de personas que se agolpaban como una masa sólida a ambos lados de la marcha dispuesta a corear cualquier lema.
Cura, imán o rabino, no estorbes mi camino, me gustan las peras, me gustan las manzanas, y en la cama me acuesto con quien me da la gana fueron algunos de los lemas más cantados a lo largo de la marcha.

