Oslo. EFE. La policía noruega reconoció ayer que aún hay cadáveres en los edificios gubernamentales de Oslo atacados el viernes con un coche bomba, en un atentado al que siguió un tiroteo en la cercana isla de Utøya, con un resultado total hasta el momento de 92 muertos.
Un portavoz de las fuerzas de seguridad noruegas afirmó en rueda de prensa que estos cuerpos aún no han podido ser recuperados por el riesgo de que haya más explosivos sin detonar en el interior.
La cifra final de fallecidos puede incrementarse, agregó el portavoz policial, y añadió poco después que al menos cuatro personas permanecen desaparecidas en Utøya, donde un hombre abrió fuego en un campamento juvenil y abatió a 85 personas.
Además, explicó que la policía está aún interrogando al sospechoso, el noruego de 32 años Anders Behring Breivik detenido ayer tras el tiroteo, al que relacionan con los dos ataques, y que los forenses están investigando las heridas para establecer cuántas armas se emplearon en la masacre.
No estamos seguros de que se trate solamente de una persona. Según los testimonios de algunos testigos, pensamos que podría haber más de un tirador, agregó.
No obstante, explicó que es difícil saber con seguridad si el sospechoso actuó por su cuenta o si formaba parte de una red mayor».
En este sentido, aseguró que los investigadores están dialogando con el detenido, pero calificó de complicada la comunicación con el sospechoso.
El arrestado, ligado a movimientos fundamentalistas cristianos» y grupos de ultraderecha e islamófobos, perteneció entre 1999 y 2003 al Partido del Progreso (FRP) noruego y a sus juventudes, según confirmó al rotativo local VG esta formación política.
Según las primeras pesquisas policiales, el sospechoso podría haber preparado los ataques durante meses.
Papa consideró ataque a Oslo acto sin sentido
El Pontífice envió un telegrama dando las condolencias al rey Harald de Noruega
Ciudad del Vaticano. EFE. El papa Benedicto XVI calificó ayer los ataques registrados ayer en Noruega de actos de violencia sin sentido y pidió que el pueblo noruego esté espiritualmente unido en el rechazo del odio y la violencia.
En un telegrama enviado al rey Harald de Noruega por el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, Benedicto XVI trasladó al soberano sus condolencias por lo sucedido.
El pontífice se declaró profundamente apenado por la noticia sobre la pérdida de vidas causada por actos de violencia sin sentido y ofreció sus plegarias por las víctimas y sus familias».
En este momento de profundo dolor nacional, el papa reza por que todos los noruegos estén espiritualmente unidos en la determinación de rechazar las formas del odio y el conflicto y para trabajar unidos y sin miedo en dar forma a un futuro de respeto mutuo, solidaridad y libertad para las futuras generaciones, dice el mensaje.
Noruega vivió ayer un doble atentado perpetrado en Oslo, con un coche bomba en el barrio gubernamental, y en la vecina isla de Utoya, donde un hombre disparó a los participantes en un campamento de las juventudes laboristas de Noruega, ataques en los que murieron al menos 92 personas.
La policía detuvo ayer al presunto autor de los disparos en el campamento juvenil de Utoya, un noruego de 32 años identificado como Anders Behring Breivik, al que atribuyen los dos ataques y al que relacionan con tendencias ultraderechistas e islamófobas.
UN APUNTE
92 muertos
Los dos ataques terroristas ocurridos en Noruega realizados por un ultraderechista dejaron un saldo trágico de 22 personas muertas.

