Rafael Martínez
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¿Indolencia?
1.- Ignoro el precio de los equipos de aire acondicionado que compró el Estado Dominicano con la finalidad de instalarlo en el olvidado club San Carlos, en proceso de remodelación desde hace unos tres años, pero estoy seguro que el dinero invertido bastaría para resolver muchos problemas a un buen número de familias dominicanas.
2.- Tampoco sé con exactitud cuanto se invirtió en el nuevo tabloncillo que espera desde hace tiempo, al igual que otros equipos, su instalación en el polideportivo de los diez veces campeones del Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional. Pero intuyo que por poco que hayan costado, sería un abuso permitir que el moho, las ratas, la intemperie y el total abandono los dejen en estado inservible.
3.- Los moradores de la barriada de San Carlos recibieron con alegría el anuncio hecho el 2 de marzo del 2010 por el licenciado Luis Manuel Bonetti, ex ministro Administrativo de la Presidencia y el ingeniero Víctor Díaz Rúa, ministro de Obras Públicas para esa fecha, en el sentido de que el entonces presidente Leonel Fernández Reyna había dispuesto la remodelación total del club.
4.- Hoy, tres años después, los directivos del club y la comunidad sancarleña que sufre las consecuencias de la falta del polideportivo, imploran su terminación, sin que nadie les escuche.
5.- Y uno se pregunta si realmente sería un sacrificio tan grande para el Gobierno terminar una instalación deportiva que está lista en un 80 por ciento. Si es mejor dejar que se pierdan los equipos amontonados en el club. O si es preferible hacerse de la vista gorda y no aprovechar los beneficios de un local y un grupo de gente dispuesta a contribuir en la lucha contra la delincuencia, el analfabetismo, la deserción escolar, la drogadicción, la pobreza, etc.
