¿Qué Pasa?

Cine y Sociedad

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¿Qué sentido tiene hacer un film tan inútil, obvio e insulso como ‘Knight and Day’? Una vez más, esta película pretende torpemente vendernos la idea de que la historia o el guión no tienen importancia en un film, siempre que haya un motivo que dispare la acción o la comedia de forma desenfrenada; o siempre que haya un par de estrellas como Tom Cruise y Cameron Díaz, cuyo carisma y ‘star power’ no precisen de nada más.

Pero el gran problema aquí no es solo que la trama se estúpida, sino que por su misma carencia de propósitos y destino se mueve en círculos. Al tiempo que sutilmente pretende ser una versión moderna de ‘North By Northwest’, concluye en realidad como una copia barata de JB and JB –James Bond y Jason Bourne.

Mientras se dirige a casa para asistir a la boda de su hermana, June, una restauradora de autos antiguo, bien entrada ya en sus 30 (Cameron Díaz), conoce al apuesto y encantador Roy (Tom Cruise), un agente secreto que actúa más bien como un asesino a sueldo.

En un abrir y cerrar de ojos, Roy no sólo elimina dentro de un avión en pleno vuelo, a unas cinco o siete personas, incluyendo a los dos pilotos, sino que para supuestamente protegerla, secuestra y droga a June; la viste y al desviste mientras recorren medio mundo como fugitivos y protectores de una bendita batería que a nadie le importa.

Cuando el director James Mangold decide terminar un film en el que por cierto, el humor que se suponía pieza central del mismo, sencillamente no existe; más de tres docenas de muertos habrán quedado en el camino. Pero puesto que nada aquí tiene sentido, ¿por qué preocuparse por eso?

El título mismo es una necedad. Aunque hay una innecesaria conexión con ‘Knight’, nadie responde al nombre de Díaz, y la película tiene lugar en más de un día. Aquí la edición es pésima –atención a los ‘black out’ de June en cada cambio de locación– y las secuencias de acción están pobremente montadas y carecen de todo interés. ¡Qué desperdicio!

El Nacional

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