¿Qué puede esperarse de una franquicia cinematográfica que ya va por su tercer capitulo, y como otras tantas, amenaza con extenderse de forma interminable?
Dado que se trata, como es el caso, de un film en dibujos animados y evidentemente infantil, lo menos que se puede pedir es que él mismo entretenga y divierta a la audiencia a la que mayormente está dirigido.
En ese sentido, Madagascar 3: Los Más Buscados de Europa, cumple cabalmente con su cometido. El film no da respiro a los pequeños con su frenética descarga de chistes e ingenuas ocurrencias, mientras los cautiva, además con una explosión de colores extremadamente vivaz.
A quienes la película deja de lado son a los padres que acompañen a sus vástagos a la proyección. Para ellos todo el conjunto se reducirá a un cúmulo repeticiones pasajeras y olvidables, y cuya trepidancia ahoga en ocasiones los guiños humorísticos especialmente dirigidos a los adultos.
En una trama circular, que como el perro, gira en derredor en un intento vano por atrapar su propia cola, el film de forma alegre y superficial replantea en esencia la misma historia que ha venido contando desde el debut de la serie en el 2005.
Lo que cambia son las locaciones, se agregan nuevos personajes, una que otra situación, y ya está: a rodar una nueva película.
El león Alex, la cebra Marty, la jirafa Melman, Gloria la hipopótamo y por supuesto el Rey Julien, y sus respectivas voces originales, están de regreso en este tercer capitulo de la saga sobre un grupo de animales que aburridos por la falta de acción y aventuras en un zoológico de New York, se escapan de allí, y luego ante las frustraciones, desventuras y peligros, anhelan a toda costa regresar al mismo.
Junto a ellos, además de los imprescindibles pingüinos, naturalmente, hay una nueva camada de animales que incluye focas, jaguares y tigres. La acción se inicia en Europa, en Monte Carlo, específicamente pero ya sabemos que el objetivo final es buscar la forma de llegar a casa, es decir, Estados Unidos.
Así que para ello no importa si hay que hacerse pasar por miembros de un circo o eludir la obsesiva persecución de una oficial de la Agencia de Control de Animales, al final lo que vale es la recompensa, no?
Madagascar 3 es tan entretenida, vibrante y colorida para los pequeños por cierto, a ellos les encantará el 3-D como ruidosa, sobrecargada y repetitiva para los adultos.

