Cuando en junio pasado se estrenó a nivel mundial The Karate Kid, casi todo el mundo pensó que se trataba de otro remake más de los que Hollywood nos tiene hasta la coronilla.
Sin embargo, al margen de la calidad del film, que no es muy abundante, dicho se de paso, aunque la película sea inofensiva y agradable; los alcances y ulteriores propósitos de esta co-producción china-estadounidense van mucho más allá del mero hecho de hacer una moderna versión de un viejo film.
De la mano de Overbrook Entertainment, la compañía productora fundada por Will Smith en 1997, China Film Group, la más importante empresa productora de películas de China encontró el joint-venture ideal para intentar un acercamiento serio hacia Hollywood.
No hay un acuerdo formal todavía, pero esta es la típica situación de ganar/ganar. Por un lado, China posee el capital, es decir, tiene suficiente dinero para invertir, y está deseosa de hacerlo. Mientras que para Hollywood, siempre a la espera del dinero ajeno para echar la rueda a andar, el acercamiento de los inversionistas chinos representa un potencial enorme, tanto en términos de fuente de financiamiento como en cuanto al tamaño de su mercado. En el ínterin, el gobierno chino por su parte, espera que sus inversiones en la meca del cine generen el suficiente conocimiento técnico y creativo que de algún modo les permita construir, en el futuro inmediato, su propia industria del cine.
De momento, las inversiones chinas no han sido cuantiosas, pero sí efectivas y tremendamente redituables. China Film Group aportó $5 millones de dólares para el remake de The Karate Kid. Y con un presupuesto de $40 millones, el film generó ingresos a nivel mundial por encima de los $356 millones de dólares. Un éxito rotundo.
Asimismo, en septiembre pasado Orange Sky Golden Harvest Entertainment, una productora cinematográfica de Hong Kong, compró el 3.3 por ciento de Legendary Pictures, los creadores de éxitos tan sonoros como The Dark Knight y Inception. Además, una nueva clase de inversionistas chinos, jóvenes y arriesgados, están financiando mucho del cine local chino.

