‘Sicario’: Suspenso y tecnicismo de alto nivel-
Rara vez encuentra uno en un film de acción y violencia el elevado nivel de interpretación que ofrece el elenco de ‘Sicario’, así como el cautivante uso de los recursos del lenguaje cinematográfico al que apela el director canadiense Denis Villeneuve.
Por eso, pese a la crudeza y escalofrío que transmiten algunas de sus imágenes, esta debe ser una de las mejores películas del año.
‘Sicario’ inicia con una secuencia de acción que es un ejemplo de precisión y tecnicismo. En la sala de una casa en Arizona, medio oscura y a contra luz se observan partículas de polvo que cubren una pesada quietud.
Cuando este entorno es sacudido por una explosión lo que queda al descubierto es un espeluznante escenario. Y la música, de un tono tétrico y enervante, torna aquella dantesca pesadilla en algo aún más inquietante y desagradable. ¡Bienvenido al mundo de los carteles mexicanos de la droga!
Este es un mundo amoral e incontrolable, dirigido a la distancia por jefes de distintas agencias a quienes no se conoce o por líderes de carteles que cenan plácidamente cada noche con sus familias, mientras asesinan o disponen de la vida de otros como si de arrojar una piedra se tratara.
En este mundo nada se respeta y a nada se teme. Los narcotraficantes lo saben y el gobierno también lo sabe. A quienes se resisten a ello y piensan que las cosas deben hacerse de la forma correcta, como dictan las reglas –es el caso de la agente del FBI Kate
Macer (Emily Blunt), pero su persistencia puede costarle caro.
Todos los demás –ah con la excepción del compañero de Kate el agente Reggie (Daniel Kaluuya)–saben a lo que van y qué esperar cuando se encuentren de frente con la muerte. Por eso, en este contexto el término Sicario o asesino a sueldo es intercambiable: lo mismo puede aplicarse a los que trabajan al servicio de los narcotraficantes como a ciertos agentes que trabajan al servicio del gobierno.
Si el director Villeneuve es el mago que ha orquestado esta contundente producción, mención especial merecen la opresiva y agobiante música de Johan Johannson, que es la que crea toda la ansiedad y el suspenso casi insostenible presente en el film.
Memorable y fascinante Blunt como la agente vulnerable, pero decidida, y como siempre excelente caracterización de Benicio del Toro, quien tan solo con el aura enigmática que proyecta, atrae y desconcierta.

