Matt Damon es ‘The Martian’-
Es reconfortante encontrarnos finalmente con una película como ‘TheMartian’, la cual sin que pueda considerarse como un gran film, se distancia con elocuencia de las recientes fallidas producciones del director RidleyScott, y éste, con una historia lineal pero bien precisa y comedida, consigue entretener y divertir a la audiencia.
Al concluir el film, todos salen del cine con rostro afable y buen semblante, puesto que TheMartian es una película políticamente correcta; nada oscuro, retorcido o irreverente empaña su convencionalismo. Después de todo, el film es en definitiva un elogio al optimismo.
De hecho, si algo hay que poner claro, de entrada, es que este no es un film de acción, de catástrofe y ni siquiera de suspenso. Se trata de una simple historia de supervivencia –‘CastAway’– narrada mayormente como un drama de aventuras que usa el humor negro como pie de amigo.
La película arranca de forma muy prometedora: durante una misión de la NASA al planeta Marte, el astronauta Mark Watney (Matt Damon), es accidentalmente dejado allí, al ser dado por muerto durante una evacuación de emergencia.
Es asíentonces como de repente Mark se encuentra solo, en aquella inhóspita vastedad interminable, a millones de kilómetros de distancia de la Tierra, herido, sin que nadie sepa que en realidad está vivo y sin medios para poder comunicarse con la NASA o con quien sea. Semejante situación no podría ser más angustiante y aterradora.
Claro, si ese hubiese sido el caso.
Pero eso no fue lo que le interesó al director Scott, quien prefirió en cambio, el entretenimiento en lugar del arte. ¿Hay algo malo en ello? Por supuesto que no, y es justo decir que el film en general resulta bastante entretenido y agradable, aunque no tiene el alcance ni la profundidad de ‘BladeRunner’, por ejemplo.
Por lo tanto, TheMartian representa un merecido triunfo para el director Scott, después de sus recientes traspiés. El carisma, la desenvoltura y el talento natural de Damon, en el personaje central, tienen mucho que ver en esto, así como la dirección artística, los espectaculares efectos visuales y la imponente fotografía de DariusWolski.
Lo que uno echa de menos, sin embargo, es el hecho de que debido al tono ligero e inofensivo de la narración, no existe suspenso e intensidad dramática.

