¿Qué Pasa?

CINE Y SOCIEDAD

CINE Y SOCIEDAD

Todo el mundo lo sabe, pero vamos a replantearlo de nuevo. Lotoman es la nueva película dominicana cuyo estreno supone la reactivación de este sector, ya dentro del marco de la nueva  Ley Nacional de Cine.

Desde luego, esto constituye un hecho positivo y bastante significativo. “Es importante mantener la bola rodando”, ha dicho un viejo pensador sobre el beisbol. Ello garantiza la dinámica, y de esta forma, eventualmente llegarán los resultados.

¿Qué nos promete Lotoman? Sencillamente un poco más de lo mismo. Una nueva dosis de lo que la mayoría del público dominicano por sus carencias y limitaciones, espera y disfruta. ¿Hay algo malo en ello? Por supuesto que no. Esta, como cualquier otra, es sólo una forma de hacer negocios. Ahora bien, se supone que la vida se vive hacia adelante, no en círculos.

Quiero aclarar antes de continuar, que no he visto el film, y pasará algún tiempo antes de que pueda hacerlo. Estuve de emergencia en el país, pero regresé a Estados Unidos precisamente el día de su estreno. Es por ello que, por el momento, no entraré en consideraciones técnicas ni juicios de valor sobre la misma.

Tampoco conozco al señor Archie López, y por lo tanto, no me anima nada personal contra él. Sólo se que de repente se ha transformado en uno de los más exitosos directores de cine dominicanos, y con Lotoman se encamina a reafirmar esa condición.

Pero, ¿dónde dejará Latoman al cine dominicano? Mi percepción, captada a través de trailers y anuncios de prensa, y enriquecida por medio del background de López como realizador, es que no dará un paso de avance.

Las mezclas de humor televisivo y a flor de piel, y la dramaturgia repentina y/o teatral que con frecuencia adornan las producciones fílmicas dominicanas, podrán hacer reír, y lo hacen, pero están aún distantes de ser cine.

Ojalá este no sea el caso, aunque el humor físico y estrafalario de los dos más populares humoristas dominicanos, de la actualidad, diga lo contrario. Esperemos.

El Nacional

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