¿Es Missio Inmpossible: Ghost Protocol la mejor película de acción de la temporada? Es difícil saberlo. Pero de lo que sí estamos seguros es de que el film triunfa donde otras muchas películas de acción la serie Transformers, por ejemplo fracasan.
Aunque sobrepasa las dos horas de duración y deja la impresión de estar repleta de acción GhostProtocol impresiona y apabulla con su espectacularidad, pero no cansa ni deja exhausto al espectador.
La película hace uso de avanzados recursos tecnológicos, como ha sido norma en la serie. Sin embargo, sin dejar de ser un film actual y moderno, la producción tiene un tono narrativo añejo y distante, muy similar al James Bond de los años 70.
¿Es esto perjudicial? Probablemente lo seria en manos de otro realizador, pero Brad Bird, quien viene de ser un director premiado en el mundo de la animación fue el responsable de TheIronGiant, TheIncredibles y Ratatouilleha aplicado parte de la técnica aprendida allí, en especial la planificación y la ductibilidad o plasticidad para adaptar los personajes a mano al entorno, consiguiendo así un mejor (y menos rígido) efecto.
Como habría de esperarse, la historia de MissionImpossible: GhostProtocol no pretende quitarle el sueño a nadie. Es lineal y esquemática EthanHunt (Tom Cruise) y su equipo de colaboradores interpretados por Paula Patton, SimonPegg y Jeremy Renner deben rastrear y evitar que el código de lanzamiento de un misil nuclear caiga en manos terroristas, pues ello significaría un ataque inminente a Estados Unidos; pero al menos no es incoherente.
No hay dudas de que un menor metraje tal vez 20 minutos menos habría hecho este film más excitante y trepidante. Y de igual modo también le perjudica la forma anti climática como concluye, sobre todo porque el espectacular paroxismo del escalamiento del rascacielos BurjKhalifa y la estupenda secuencia en los archivos del kremlin, no se comparan con las piruetas y cabriolas en el parqueo durante el acto final.
Este es un film concebido para el entretenimiento en su sentido más amplio y grandilocuente mucho mejor si es visto en IMAX pero las secuencias de acción están planificadas y montadas no sólo de forma lógica y natural, sino sobre todo, diáfanas. Allí no existe el caos ni la estridencia propias de otros films del genero, y el espectador participa en director de lo que esta ocurriendo. Lo que reina entonces es la expectación e intriga de saber que se admira.

