¿Representa la tecnología 5G realmente el futuro?
A estas alturas, todo el mundo ha escuchado hablar de la tecnología 5G, que según se dice, está llamada a transformar la vida de los seres humanos de una forma, y en tal grado que la mayoría de la gente ni siquiera se imagina.
¿Será cierta tanta bondad? Múltiples reportes dan cuenta de que 5G, o la nueva, es decir, más bien quinta generación inalámbrica de redes, no solo representará un salto enorme en la velocidad y
eficiencia de los teléfonos celulares.
También, con igual o mayor impacto, la tecnología jugará un rol vital en la expansión y desarrollo de los vehículos autónomos -driverless cars, por sus siglas en inglés – en la funcionabilidad de las llamadas ciudades inteligentes y casas completamente conectadas y en línea, así como en la operabilidad y funcionabilidad de los robots del futuro que, sin estar sujetados a cables, podrán ser controlados, casi en tiempo real, prácticamente desde cualquier parte del mundo.
Así que no cabe duda, todo luce indicar que la tecnología 5G representa el futuro. Y esos son solo algunos ejemplos.
Se espera que el efecto de esta revolución en la comunicación inalámbrica y la recolección de datos se sienta simplemente en casi todos los aspectos de la vida.
Desde el transporte, el sector médico y la ganadería hasta la industria del entretenimiento, la agricultura y las telecomunicaciones. Para que se tenga una idea más precisa, por ejemplo, si descargar una película en 3D se toma ahora mismo sobre los 6 minutos, con la tecnología 5G podrá hacerse en tan solo 30
segundos.
Ese es un reflejo del enorme poder y la rapidez que tendrá esta tecnología. Ahora bien, la dificultad de la red 5G es que requiere de constantes torres o pequeñas antenas repetidoras (algo como el tamaño de una caja de pizza), que transporten la señal.
Como consecuencia, el costo de desarrollar una red de este tipo es inmenso. Es por ello que, aunque las grandes compañías de telecomunicaciones de Estados Unidos y el resto del mundo están activamente trabajando en este campo, todavía queda un largo camino por recorrer antes de que la tecnología 5G se
haga popular.

